Fallas en servicios básicos contrastan con informe del alcalde de Carirubana
Mientras el alcalde de Carirubana, Luis Piña, presentaba ante la Cámara Municipal su informe de gestión fiscal 2025 —enalteciendo avances en materia tributaria y servicios públicos bajo el lema de «Gobernar Obedeciendo al Pueblo»— la realidad documentada en las calles de Punto Fijo contó una historia de abandono y colapso.
El contraste entre el discurso oficial de una «gestión humana» y las denuncias que llegaron a reportar los ciudadanos evidenció una brecha crítica en la eficiencia gubernamental.
A pesar de la retórica de eficiencia, la falta de mantenimiento eléctrico fue el denominador común en varias comunidades que alzaron su voz. En sectores como Antiguo Aeropuerto y El Cardón, varias familias denunciaron vivir bajo la sombra de apagones constantes debido a guayas de alta tensión caídas que nunca fueron atendidas.
La situación se agravó en Las Piedras, donde los vecinos de la calle Sucre llegaron a cerrar las vías tras tres días sin fluido eléctrico, alertando que el cableado en el suelo representaba un riesgo mortal.
La falta de atención también se evidenció en Santa Rosalía 2, donde la comunidad reportó que un transformador instalado hacía siete meses nunca fue conectado por las autoridades.
Los vecinos manifestaron que el equipo funcionaba únicamente como un «adorno» en el poste, mientras los constantes bajones de voltaje continuaron dañando sus electrodomésticos, evidenciando una solución que quedó a medias a pesar de las promesas oficiales.
El informe del alcalde resaltó una ciudad que supuestamente avanzaba, pero los olores fétidos y los desechos acumulados que los vecinos llegaron a denunciar dijeron lo contrario. En el sector Bella Vista, se documentó el colapso de un colector de aguas negras que cumplió ocho años sin solución definitiva.
Por si fuera poco, la recolección de basura pasó a ser un recuerdo lejano para los habitantes de Antonio José de Sucre, quienes denunciaron pasar un mes completo sin recibir la visita del camión del aseo urbano.
A este reclamo se sumó la situación del cementerio Virgen de Coromoto, donde familiares llegaron a denunciar profanación de tumbas, inseguridad y una maleza descontrolada que devoró el camposanto.
Mientras la municipalidad se proyectaba como un referente nacional, la colectividad carirubanense exigió que las «cuadrillas de emergencia» y los planes de inversión se sintieran realmente en las comunidades.
Willian Blanco
CNP: 23.877