España niega asilo a exjefe de Maduro en el Metro y padre de joven asesinado en 2017
El gobierno español le negó el asilo solicitado a David Vallenilla, exjefe de Nicolás Maduro cuando trabajaba y era sindicalista en el Metro de Caracas, y padre de uno de los jóvenes que fueron asesinados durante las protestas antigubernamentales de 2017.
Vallenilla llegó a España para solicitar asilo político
después del asesinato de su hijo en una protesta frente una base militar en
Caracas. Tras el asesinato, captado por las cámaras, se acercó a los
periodistas para dirigirse a Maduro y recordarle que el joven asesinado era su
hijo y Maduro lo había conocido cuando trabajaban juntos en el Metro de
Caracas.
Vallenilla había sido coordinador de la flota de autobuses y
Maduro, un conductor sindicalista, su subalterno. Después de la denuncia, el
despacho de David Vallenilla padre fue asaltado para robar los ordenadores y la
documentación.
Su denuncia, junto con otras de similar contenido, ha sido
admitida por la Corte Penal Internacional, que ve indicios de delitos de lesa
humanidad en esas actuaciones policiales y militares. A pesar de que su caso ha
adquirido notoriedad y repercusión internacional, el Gobierno español le denegó
el asilo político.
Ahora, Vallenilla debe tramitar una residencia temporal por
‘razones humanitarias’ válida por un año, pero el retraso producido por el
coronavirus ha paralizado esos procedimientos. Es la misma realidad que afecta
a miles de inmigrantes de todas las nacionalidades en España y que se
acrecienta en plena polémica de James Rhodes, el pianista británico allegado a
Pablo Iglesias que obtuvo la nacionalidad española por la vía rápida este
martes en medio de una ruidosa polémica mediática.
“Llevé una carpeta muy gruesa con todos los documentos del
caso, incluida la denuncia que hice de la desaparición de documentos de mi
despacho. Yo creo que ni lo leyeron y me denegaron el asilo. Dos abogados me
dijeron que no recurriera la decisión. Y ahora me encuentro en esta situación”,
explica el exjefe de Maduro.
Vallenilla debería tener su tarjeta de identidad de
extranjeros (TIE), pero, con la llegada del coronavirus, las renovaciones han
sufrido graves retrasos. Algunos inmigrantes incluso han perdido su empleo tras
quedarse sin una residencia que les permita continuar trabajando legalmente,
según explican los abogados de extranjería.
“No me entregaron mi tarjeta TIE porque había pasado tanto tiempo desde la emisión que ya estaba vencida cuando me la tenían que entregar. Ahora tengo que acudir en febrero, con una nueva cita, para ver si puedo resolver esa situación”, explica.
Información de TalCual