Escasez de gasolina en Guayana hunde al sector autopartes y servicio automotriz
En el estado Bolívar el despacho de combustible ocurre solo
en la semana de flexibilización y con dos días de por medio por lo que los
conductores pasan en colas hasta unos seis días para ser abastecidos y eso cada
tres o cuatro semanas dependiendo del número de placa.
La situación de escasez no solo afecta a los propietarios de
vehículos que se ven obligados a desatender sus trabajos por dormir en las
colas, sino también a los comerciantes de autopartes.
Yldefonzo Díaz, vendedor de repuestos, señaló que además de
los costos de los insumos, el reducido despacho de gasolina ha llevado a una
caída de más del 80% en la comercialización de sus productos.
Los transportistas interurbanos por los largos recorridos
que hacían eran de sus principales clientes, pero esto cambió drásticamente. De
los tres o dos viajes diarios que podían realizar estos choferes entre Puerto
Ordaz y Ciudad Bolívar, pasaron hacer un traslado cada dos o tres semanas,
dada la escasez de combustible que disparó los precios de la gasolina y los
pasajes.
Díaz consideró que dado lo difícil que se ha vuelto
abastecerse de gasolina, estos transportistas desaparecieron. “Un vehículo que
le hacían (un cambio de aceite) cada una semana, cada dos semanas, porque
trabajaba en la ruta, lo hace ahora cada cuatro meses”, dijo.
Relató que los transportistas solían adquirir repuestos cada
dos meses pero esto cambió hace dos años. “Se han ido los trabajadores porque
muchos ganaban comisiones por venta, imagínate si las ventas están tan
precarias”, expresó.
Una pastilla de frenos oscila entre los 10 y 50 dólares, un
amortiguador puede costar entre 50 y 150 dólares, montos que pueden
considerarse altos incluso para quienes no dependen de un salario mínimo o
pensión para subsistir. Díaz detalló que de las 100 piezas que podía vender en
20 días, ahora menos de 20 repuestos tardan en venderlos hasta mes y medio.
Sin embargo, cree que los que sí pudrieran comprar estos
insumos tampoco lo hacen dado que no tienen el requerimiento por el poco uso
que se le está dando al carro. “Más allá de que esté caro, es que tampoco te
preguntan por eso, volvemos a lo mismo, no están circulando los vehículos y si
un vehículo no circula, no se desgasta y no amerita ningún tipo de
mantenimiento”, relató.
Un problema más grave en Bolívar
Carlos de Sousa, encargado de una tienda de venta de aceites
y baterías, señaló que en julio de 2020, cuando hubo un despacho no tan
precario del combustible por la llegada de buques con gasolina iraní, fue el
mejor mes en cuanto a ventas.
La empresa tiene sucursales en Maturín, Lechería, El Tigre,
Puerto La Cruz y Porlamar. En comparación con otros lugares, el encargado
señaló que en Caroní es donde las ventas han estado más bajas, dado que Bolívar
es uno de los estados con mayores deficiencias en el despacho.
En Lechería, Puerto La Cruz y Porlamar ciudadanos pueden
pasar entre dos y tres horas para abastecerse con gasolina a $0,50, un tiempo
que, aunque sigue siendo largo, no se compara con los seis días o más que deben
pasar bolivarenses por suministro.
“En Puerto La Cruz hay meses donde en las gasolineras
internacionales donde puedes ir conseguir una cola de 10, 5 carros, aquí no,
allá en otras tiendas las ventas del aceite no se han visto tan afectadas como
en esta”, expresó. “Cuando aquí se hacen colas impresionantes para surtir gas
al carro, allá consigues hasta las bombas de gas vacías”.
La economía también afecta
“De dos años para acá ha venido en franca decadencia la
demanda de autopartes”, dijo Joaquín Pierluissi, directivo de la Cámara de
Comercio de Caroní (Camcaroní) y propietario de un comercio de venta de
repuestos. Considera que la caída ha sido por la escasez de combustible y la
hiperinflación que ha destruido el poder de compra de los ciudadanos.
Pierluissi conoce al menos seis empresarios dedicados a la
venta de autopartes que han cerrado sus puertas ante la caída de las ventas la
cual estima ha tenido una caída de al menos 70%.
De acuerdo con el comerciante hacer un motor puede salir por
encima de los mil dólares y los ciudadanos están dedicados exclusivamente a
comprar productos más esenciales como alimentos o salud. Él cerró dos de los
tres negocios de venta de repuestos que tenía, para migrar a un sector más
elemental como el de comida.
El gremialista considera necesario que se normalice el suministro para que haya un mayor requerimiento de repuestos y un cambio económico que favorezca la producción e importación de repuestos y vehículos.
Información de correodelcaroni