Entre agosto y noviembre, por Ernesto Faengo Pérez

Faltan pocos días para que se aclare la verdadera voluntad y el interés superior libre de mezquindad y negocios ocultos de la dirigencia opositora expresado en acuerdos mínimos vinculados a la realidad que exige el ciudadano para  seleccionar e inscribir candidatos unitarios a la megaeleccion del 21 de noviembre     

Dirigentes de los partidos de oposición andan hace tiempo en campaña procurando ser favorecidos como los candidatos de la unidad en las elecciones del 21 de noviembre, unos con criterios claros y precisos de la realidades locales, despertando esperanzas y creando expectativas para superar el desánimo en el pueblo, otros irresponsables pescando en la ingenuidad de la gente tratando de confundir, hablan de unidad solo si ocurre en su beneficio particular, pero en el fondo no les importa el país, ni las angustias y el desespero de los más afectados, para estos la abstención es un negocio productivo, no participan, no se cuentan, siguen ocupando algún espacio importante confundiendo y ayudando a hundirse, son los verdaderos enemigos del cambio, de la unidad y de la concertación para darle un vuelco a la dramática situación que padece el país en general.

Las encuestas comienzan a definir quiénes deben ser candidatos unitarios. Por ejemplo, en Caracas Antonio Ecarri es el preferido para ganar, pero hay nueve aspirantes opositores, Ocariz en Miranda tiene la mitad del electorado a su favor, pero hay otros opositores interesados en lanzarse asi sea para perder, En el Zulia todas las encuestas indican a Manuel Rosales como la primera opción, pero quien recibió el apoyo popular y no asumió estimula la abstención y descalifica los demás llamándolos alacranes, En Lara Henry Falcón está bien posicionado pero hay otra oposición que lo combate y juega a dividir, Laydy Gomez en Táchira la candidata mejor valorada tiene mas enemigos opositores que chavistas. Aquí en Falcón  Oscar Garcia lleva meses proponiendo primarias y manifestando su propuesta a la gobernación, algunos vividores oportunistas pretenden ignorarlo. Orlando Millan quien tiene un sólido apoyo superior al 60% de los zamoranos, un pequeño grupo de esos mal llamados “políticos” cierran las puertas del entendimiento y la concertación, amenazandolo al conminarlo a dejar el camino del triunfo y el cambio amplio, plural, para convenir en obscenos y suicidas acuerdos sectarios, parciales, grupales, desvinculados absolutamente del querer y sentir de la casi totalidad de habitantes de este municipio       

Estamos en los días para dilucidar esta interrogante, veremos quienes serán y cómo seleccionaron los candidatos, si priva el interés y la voluntad de la gente, del elector, del ciudadano en cada región o municipio o privan los intereses egoístas, grupales, sectarios, mezquinos, contrarios, Si tenemos líderes auténticos o una pacotilla de traficantes de los intereses del pueblo aprovechando para saciar sus ambiciones particulares, el resultado del 21N podría adelantarse cómo esperanza o como un nuevo y lamentable  fracaso de acuerdo a lo que pase de aquí al 27 de agosto.

Ernesto Faengo Pérez