En tiempos de revolución: Echar gasolina, una odisea para los conductores
Surtir combustible para un conductor representa una odisea; o más bien, como especie de una aventura.
Las penurias por las que pasa un conductor en una estación de gasolina, van desde pernoctar noches enteras en desvelo, hasta encarar el ánimo de los funcionarios militares apostados en las estaciones de servicio.
Implorar, rogar y hasta asumir una actitud no pronunciable por razones de ética y respeto, forman parte de las posturas asumidas para echar un poco de gasolina, según lo dispongan los funcionarios adscritos para que cumplan con sus responsabilidades.
Ver cómo se margina a los conductores que no gozan de ciertos privilegios, forma parte de la violación de los derechos humanos, fungidos como un derecho igualitario que se pregona, pero que no se cumple, dijo un conductor identificado como Claudio Hernández,
Trasnocho, hambre, inseguridad y agresiones cuentan dentro de una extensa lista de violaciones contra los derechos ciudadanos. En fin, es una odisea, echar gasolina en estos tiempos de revolución.
Luis Hidalgo / CNP: 13.501