En medio de muchas emociones se reencontraron los hijos y nietos de Potosí
Luego de 39 años de haber sido inundado intencionalmente Potosí, un hermoso pueblo fundado hace más de dos siglos en el corazón del municipio Uribante para dar paso a la construcción de la Hidroeléctrica Uribante Caparo, los hijos y nietos de esta “tierra soñada”, como ellos mismos le dicen, se reencontraron en medio de muchas emociones.
Los lugareños llegaron de todas partes de Venezuela, incluso de otros países, con muchas ganas de reencontrarse con vecinos, amigos y hasta familiares, pero también consigo mismos. Con sus recuerdos. Con sus orígenes.
La jornada fue larga, comenzó el jueves 23 y se prolongó hasta el domingo 26 de marzo. La alegría estuvo presente, pero la nostalgia impregnó parte de este reencuentro, nunca antes hecho. El primero desde que en 1984 se convirtiera en un embalse, en un enorme lago alimentado por los ríos Uribante y Puya; además, de quebradas y riachuelos de la zona. En parte del Complejo Hidroeléctrico “Leonardo Ruíz Pineda” que surte de energía al occidente del país. Hablar del pasado era inevitable.
Con información de La Nación