El rover Perseverance se prepara para buscar rastros de vida pasada en Marte
Como parte de la misión MARS 2020, el nuevo robot de la Agencia Espacial de Estados Unidos tiene un gran desafío por delante en los próximos dos años con diversos experimentos científicos en la superficie del planeta rojo.
Concretamente, el rover rastreará signos de vida microbiana
antigua en Marte, recolectará y almacenará rocas y regolitos marcianos (roca y
polvo) para que futuras misiones los traigan a la Tierra, caracterizará la
geología y el clima del planeta y allanará el camino para la exploración humana
en un futuro cercano.
El equipo científico estabilizará los sistemas de energía,
térmicos y de comunicaciones del robot de seis ruedas para que esté listo para
cambiar a un nuevo software de vuelo adaptado a la superficie”, dijo la
subdirectora del proyecto Mars 2020, Jennifer Trosper, durante una conferencia
de prensa posterior al aterrizaje. Y agregó: “A medida que avanza este trabajo
de infraestructura crítica también estamos haciendo controles de funcionamiento
de otros instrumentos. En el transcurso de los tres o cuatro soles de estas
primeras actividades, realizaremos todas las comprobaciones del estado de los
instrumentos y cargaremos la batería del rover”.
El mástil que lleva Perseverance (o Percy, como fue apodado)
y está cargado de instrumentos también se desplegará en estos primeros
soles, lo que permitirá capturar imágenes nuevas y geniales.
Concretamente, el sistema de cámara MastCam-Z del rover está programado
para tomar sus primeras panorámicas de color en el sol 3. Es decir
hoy, domingo. El cambio de software comenzará en el sol 4, si todo va según
lo planeado. Y ese importante paso tardará algún tiempo en completarse.
“Una vez que empezamos a hacer eso, pasamos unos cuatro días
al nuevo software. Lo hacemos con mucho cuidado. Primero vemos todo, nos
aseguramos de que nada salga mal, y al final es cuando comenzamos la siguiente
serie de comprobaciones donde desplegaremos el brazo y haremos nuestro primer
impulso de rodamiento – unos cinco metros hacia adelante y hacia atrás”, agregó
la científica.
En busca de rastros de vida concretos
El planeta rojo una vez tuvo los ingredientes de la
vida: agua, compuestos orgánicos y un clima favorable. En las muestras que
recolectará Perseverance, los científicos esperan encontrar fósiles de
bacterias o de otros microbios y confirmar que la vida existió en Marte.
También está destinado a ser el primer paso en una ambiciosa misión de dos
partes que, algún día, devolverá muestras marcianas a la Tierra.
La misión tiene dos objetivos principales: buscar rastros de
vida pasada y recolectar muestras que serán selladas herméticamente en tubos
dentro del vehículo explorador. Pero Perseverance probablemente no podrá
decir si una roca contiene microbios antiguos. Para tener certeza, será
necesario que las muestras sean finamente diseccionadas en la Tierra para
eventualmente distinguir rastros microscópicos de organismos antiguos.
El rover desenterrará partes de la superficie del planeta y
recolectará muestras que, con suerte, serán recogidas por otra nave espacial
que sea capaz de transportar dichos materiales de regreso a nuestro
mundo. La NASA todavía está a muchos años de crear y lanzar los vehículos
necesarios para llevar esas muestras de regreso a nuestro planeta, pero al
menos el rover Perseverance habrá desenterrado polvo y rocas para que la futura
nave espacial pueda recuperarlas recién en 2031.
En busca de rastros de vida concretos
El planeta rojo una vez tuvo los ingredientes de la
vida: agua, compuestos orgánicos y un clima favorable. En las muestras que
recolectará Perseverance, los científicos esperan encontrar fósiles de
bacterias o de otros microbios y confirmar que la vida existió en Marte.
También está destinado a ser el primer paso en una ambiciosa misión de dos
partes que, algún día, devolverá muestras marcianas a la Tierra.
La misión tiene dos objetivos principales: buscar rastros de
vida pasada y recolectar muestras que serán selladas herméticamente en tubos
dentro del vehículo explorador. Pero Perseverance probablemente no podrá
decir si una roca contiene microbios antiguos. Para tener certeza, será
necesario que las muestras sean finamente diseccionadas en la Tierra para
eventualmente distinguir rastros microscópicos de organismos antiguos.
El rover desenterrará partes de la superficie del planeta y
recolectará muestras que, con suerte, serán recogidas por otra nave espacial
que sea capaz de transportar dichos materiales de regreso a nuestro
mundo. La NASA todavía está a muchos años de crear y lanzar los vehículos
necesarios para llevar esas muestras de regreso a nuestro planeta, pero al
menos el rover Perseverance habrá desenterrado polvo y rocas para que la futura
nave espacial pueda recuperarlas recién en 2031.
Perseverance tiene un año en Marte o unos 687 días terrestres para realizar su trabajo principal en el cráter Jezero, lugar que albergaba un gran lago y un delta de un río en el pasado antiguo. Pero luego de su trabajo científico los ingenieros de la NASA estiman que la misión espacial se extenderá, tal como lo sigue haciendo su predecesor y casi gemelo, el robot Curiosityque llegó a Marte en 2012 y todavía sigue funcionando gracias a al sistema de propulsión nuclear dentro del cráter Gale.
Información de Infobae