El negocio funerario informal en Venezuela es el resuelve de la población
En Venezuela se hace imposible pagar un servicio funerario básico, que ronda los 250 y 400 dólares. Esto ha facilitado el trabajo para quienes ofrecen resolver ese trance al margen de la ley, reseña El País de España.
En un país como Venezuela, la informalidad y los negocios ilegales son la solución para miles de ciudadanos. Con un salario mínimo devaluado, un servicio funerario al margen de la ley no es la excepción.
En las morgues de los hospitales los familiares en duelo son abordados por lo que algunos llaman «funerarias de maletín» y, otros, más descriptivos, «zamuros». Así lo reseña un trabajo especial de El País de España.
En Venezuela se hace imposible pagar un servicio funerario básico, que ronda los 250 y 400 dólares. Esto ha facilitado el trabajo para quienes ofrecen resolver ese trance al margen de la ley.
Los que están establecidos de forma oficial en el negocio funerario se han visto obligados a apretarse el cinturón.
Luis Mora, dueño de una funeraria caraqueña, afirma que los costos se han adaptado a la situación del país. «Ya no se hacen los mismos protocolos», dice.
Por otro lado, Jorge Villalobos, presidente de la Asociación Profesional de la Industria Funeraria, afirma que los servicios ahora son clandestinos. La competencia informal los ha golpeado. La migración continua, añade, empequeñece al país.
A los clandestinos, Villalobos los identifica como cualquier vehículo al que se le sacaron los asientos traseros para meter un ataúd. «Esto ha afectado significativamente a todas las empresas funerarias de todo el país, con una baja de no menos del 50% de los servicios».
Villalobos señala que quienes se dedican a este negocio deben tener licencias para transportar sustancias químicas y también contratos para la disposición de desechos patológicos, además de personal formado en tanatopraxia.