EL HAMBRE ACOSA, por Froilan González Rincón
Desacierto tras desacierto y el único objetivo que con premeditación, es que el venezolano sucumba al hambre que pierda toda esperanza de un futuro promisor y migre, es preferible morir en el intento cubriendo el peligroso trayecto de la ya famosa Selva Dairen y las impetuosas aguas del Río Bravo, según la ONU, aceleradamente nos acercamos a los 7 millones de compatriotas que se han ido buscando un mejor destino para sí y sus familias, la economía es una cuestión muy seria y muy calculadamente se deja en manos de complacientes improvisados en dicha materia, las reservas de la nación cada día merman más y el bolivar se desploma, se devalúa sin piedad alguna, hoy en día el salario mínimo es de 14 $ mensuales y la canasta alimentaria pronto alcanzará los 500 $ mes. Esta situación casi que obliga a nuestros jóvenes a preparar sus mochilas, la semana antepasada supimos de 54 naturales de Mauroa, la semana pasada aproximadamente 20 de la Urbanización Independencia, no ven posibilidades para iniciar emprendimientos, ni asomo de conseguir un trabajo digno que los estabilice económicamente, EL HAMBRE ACOSA y los jóvenes deciden marcharse, como consecuencia de ello nos convertiremos en un país de VIEJOS y lo más grave de ello, es no tener una seguridad social garantizada que satisfaga o eleve nuestra calidad de vida, sin lugar a dudas otro récord negativo para Venezuela. Con estupor observamos que la mayor preocupación de nuestros gobernantes, parecen ser los festivales playeros, puro circo y escaso el pan. A Venezuela le urge que se reoriente su economía, tomando la vía de recuperar su producción, pero esto se logra con planificadores capaces, que dirijan y administren con honestidad, probidad y eficiencia demostrada.
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Froilan González Rincón.