El calvario de la niña de ocho años que era encadenada en Táchira
En una modesta vivienda, de color verde y con un pequeño
patio de entrada, ubicada en la calle 6 con carrera 7 del sector Los Guamos,
parte alta de Michelena, empezó el calvario de una niña de 8 años de edad y un
pequeño de 6, quienes fueron rescatados por funcionarios de la policía del
estado Táchira, luego de recibir una llamada por parte de los vecinos, quienes
denunciaron la violencia física y verbal a que estaban siendo sometidos ambos
niños.
Desde hace más de un año, J. C. Herrera, tío
paterno de los niños, se habría hecho cargo de los infantes, pues vivían en la
población de San Juan de Colón, municipio Ayacucho, con su abuela paterna,
quien al parecer los maltrataba constantemente y por eso decidió trasladarlos a
su vivienda, en el municipio Michelena, pero el cambio de residencia empeoró la
situación de los infantes, relató un familiar a Diario La Nación.
Jonathan Vanegas, hermano de A. Contreras Vanegas, quien fue detenida junto con su esposo, J. Carlos Herrera, relató para Diario La Nación que el domingo decidió acudir a la estación policial de Michelena, luego de oír gritos de dolor que salían del interior de la residencia; al asomarse, salió el pequeño de 6 años, quien contó que estaban solos y su hermana estaba amarrada.

Jonathan, inmediatamente, decidió alertar a los organismos
de seguridad, quienes al recibir la denuncia aseguraron que estaba en
desarrollo una comisión para acudir a la casa e indagar lo que ocurría, ya que
a través del 911 habrían sido alertados del mismo hecho.
Con la colaboración de los vecinos, los funcionarios lograron ingresar por la parte posterior de la vivienda, donde hallaron a la niña de 8 años, atada con cadenas y dos candados a la pata de una cama; en el colchón estaba un libro de lectura para su edad y, justo al lado de ella, su hermano esperaba por ayuda.

Vecinos y la familia se lo habían advertido
Un grupo de vecinos que logró entrevistar el equipo
reporteril de Diario La Nación aseguró que el maltrato verbal se escuchaba
desde las inmediaciones de la vivienda, hecho por el cual en varias
oportunidades hablaron con el ahora aprehendido, para que modificara el trato
que les daba a los menores de edad, quien se excusaba en que eran niños
insoportables y debía reprenderlos.
Los vecinos le indicaron a Jean Carlos que, si continuaba
con el trato cruel, no habría otro camino que denunciar ante las autoridades
competentes, pero este respondía de manera desafiante.
“En esta zona hace mucho frío y él, como tenía que irse a
las 5:00 de la mañana para Colón, los bañaba con el agua helada a esa hora;
esos niños gritaban, nosotros los escuchábamos; los niños no tenían una
infancia feliz. Por las cosas malas que no dimos cuenta que él les hacía a
ellos, se lo recriminábamos y le decíamos que si continuaba así, lo íbamos a
denunciar, pero se molestaba y era muy desafiante”, contaron el día lunes.
Afirman que mujer detenida podría ser víctima de continua violencia
El hermano de la mujer detenida asegura que ella es víctima
del hombre, pues en reiteradas oportunidades fue agredida física y verbalmente
por J. Herrera, y hasta por la madre del apresado.
“En ocasiones escuchábamos agresiones contra los niños y
también contra ella; nos preguntábamos qué sucedía allí, ya que vivimos cerca
de la casa; en una ocasión, la mamá del señor vino y golpeó a mi hermana, que
hasta tuvieron que meterse para ayudarla, ese día yo no estaba (…) Yo creo que
mi hermana estaba amenazada bajo la custodia de ese señor, pues ella cambió
bastante, estaba doblegada ante él; a pesar de que yo hablaba con ella, no
respondía, se quedaba callada”, relató.
Ana Mirley trabajó durante unos años como portera en un
colegio privado de la población de San Juan de Colón, donde el personal que
laboraba en la institución la llamaba cariñosamente Anita.
“Ella siempre fue muy cariñosa; de verdad no tenemos nada
que decir en contra de ella, fue responsable, nos sorprendió la noticia de que
estaba relacionada con este cruel caso contra niños, ya que nunca demostró ese
tipo de conducta. Las autoridades deben de investigar a ver si ella está
relacionada con el caso o no, o era víctima del hombre con que vivía”, comentó
un trabajador de la casa de estudios.
Los padres de los menores no se hicieron cargo de ellos
El padre de los niños se encuentra privado de libertad, y la
madre es de la población de El Vigía, estado Mérida, quien se desentendió de
los infantes cuando apenas eran unos bebés, dejándolos a cargo de los abuelos,
que vivían en el sector Las Cruces de San Juan de Colón, quienes decidieron que
su tío paterno, J.C. Herrera, se hiciera cargo de ellos.
Los niños, luego de ser rescatados por las autoridades
estadales, fueron separados y enviados a distintas instituciones (casa-hogar),
donde momentáneamente se encargarán de la custodia de los menores de edad,
hasta que las autoridades judiciales decidan su futuro.
Un funcionario de seguridad informó que la niña está siendo sometida a todo tipo de exámenes para determinar si fue sometida a otro tipo de abusos y maltratos.
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