El año pasó volando
En mi reflexión de la semana, comienzo por decir, que el día apenas empieza y ya es de noche, apenas llega el lunes y ya es viernes de nuevo… se acaba la semana, el mes, de hecho, en dos días finaliza el año 2025. Cuántos de nosotros hemos escuchado o dicho, la expresión: «Este año pasó volando». Pero es, que los anteriores, también. Apenas unos meses y ya pasaron 5… 10… 20… 30 años de nuestra vida y, nos damos cuenta, de cuántos familiares, amigos y conocidos, se nos adelantaron en el camino de la vida. De manera, que disfrutemos del tiempo que nos queda por vivir y hagamos con confianza y serenidad las actividades que nos gustan y pongámosles color a esos momentos de la vida, que a veces se tornan grises, sonriéndoles y echando pa’lante. Ya no hay vuelta atrás, solo nos queda agradecer a Dios por estar vivos y por el lujo de mantenernos sanos.
Así que, sin más preámbulo, la expresión «EL AÑO PASÓ VOLANDO», refleja la percepción subjetiva de que el tiempo transcurre con rapidez, a pesar de que la medida objetiva del mismo no ha cambiado. Hay estudios que indican de que el tiempo se acelera a medida que envejecemos y acumulamos rutinas, debido a la falta de nuevas experiencias e innovación, haciendo que los recuerdos sean menos intensos y el tiempo parezca más corto.
Lo antes dicho, se explica por la «ilusión del tiempo acelerado», donde la repetición hace que el cerebro no registre cada momento con el mismo detalle que en la infancia, generando la sensación de que todo transcurrió muy rápido al final del año.
Según la filosofía estoica, la sensación de que «EL AÑO PASÓ VOLANDO, es una advertencia de Séneca: no es que tengamos poco tiempo, sino que lo desperdiciamos, posponiendo lo importante y viviendo distraídos, enfocados en el pasado o el futuro, en lugar de aprovechar el presente con virtud y conciencia para vivir una vida plena, usando el tiempo como el recurso más valioso… el lema: «Memento Mori» (recuerda que morirás), refuerza esto, impulsándonos a vivir con propósito, día tras día.
En resumen, la sensación de que el año pasó volando es una llamada estoica a la acción: ¡Despierta! Usa tu tiempo sabiamente, vive con virtud y no lo malgastes en preocupaciones vanas, pues es el bien más preciado que tenemos y se escapa sin darnos cuenta.
Para finalizar, «El año pasó volando» por qué el tiempo parece acelerarse cuando somos adultos. Así que, las fiestas de fin de año, son un buen momento para reflexionar en qué estamos invirtiendo nuestro valioso tiempo que nos queda por vivir, por qué no es que el año ahora sea más corto, sino que perdemos mucho tiempo en cosas sin importancia, como el vicio, preocupaciones u ocio, en lugar de dedicarnos a aprender cada día algo nuevo.
Recordemos siempre, que el tiempo es el recurso más valioso y, lo más doloroso, no es renovables.
Si le gustó mi reflexión de la semana, cuánto le agradezco que me ayude a compartirla.
¡Un abrazo de feliz año lleno de mis mejores deseos e infinitas bendiciones!
Por Fredis Villanueva