EE.UU. asegura que acuerdo petrolero con Venezuela tendrá altos niveles de auditoría y supervisión
El portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos, Tommy Pigott, aseguró este miércoles que el acuerdo petrolero alcanzado con Venezuela contará con estrictos mecanismos de gobernanza, supervisión y auditoría bajo estándares estadounidenses.
Durante una entrevista con CBS News, Pigott explicó que el convenio contempla la participación de ciudadanos estadounidenses en la junta directiva, además de jurisdicción en tribunales de Estados Unidos y mecanismos destinados a garantizar que los beneficios derivados de la explotación petrolera alcancen tanto al pueblo venezolano como al estadounidense.
“Esto será gobernado por la más alta gobernanza de EE. UU., incluyendo jurisdicción en tribunales estadounidenses”, afirmó el funcionario.
Pigott agregó que el acuerdo contará con “los más altos niveles de auditoría”, con el objetivo de garantizar que sus disposiciones sean aplicadas de acuerdo con lo establecido.
“Por eso mencioné la gobernanza de EE. UU., por eso mencioné la jurisdicción en tribunales estadounidenses, por eso mencioné los más altos niveles de auditoría para asegurar que este acuerdo se implemente de la manera que debe”, señaló.
El portavoz también explicó que las autoridades interinas de Venezuela contemplan concesiones de hasta 100 años a North American Blue Energy Partners, mientras que Estados Unidos participaría en un acuerdo con una empresa privada que incluye una participación accionaria y el derecho a comprar 20% de la producción a un precio de bajo costo.
Consultado sobre la posibilidad de publicar el texto completo del acuerdo, Pigott indicó que el gobierno estadounidense continuará explicando públicamente los distintos elementos que forman parte del convenio.
En cuanto a los resultados, el funcionario evitó establecer una fecha concreta, aunque señaló que durante los próximos meses podrían comenzar a observarse avances, especialmente relacionados con las posibles compras de producción. Posteriormente, se prevé un incremento de la producción a mayor escala.
Pigott calificó el convenio como “el mayor acuerdo petrolero en la historia del mundo” y sostuvo que sus efectos podrían extenderse tanto al corto como al largo plazo.
El acuerdo contempla el desarrollo de 17 campos petroleros con reservas probadas estimadas en más de 65.000 millones de barriles. Por su parte, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, informó que el convenio contempla inversiones superiores a 100.000 millones de dólares, una meta de producción de más de 1,5 millones de barriles diarios y una vigencia de 25 años.
La administración estadounidense ha presentado el pacto como una oportunidad para aumentar la producción petrolera venezolana, fortalecer el suministro energético y generar beneficios económicos para ambos países, mientras Caracas lo plantea como un mecanismo para recuperar la industria petrolera y atraer capital extranjero.