Editorial | El país sumido en el fango de la corrupción
El país está sumido en antivalores, en el fango terrible de la corrupción hasta el cuello. Las denuncias y diversos acontecimientos de los últimos días han dejado al descubierto lo que diversos medios, periodistas y fuentes han alertado desde hace muchísimo tiempo, enmarcado en el pantanal de lo mal hecho y cómo se ha saqueado al país desde diversos niveles.
Las detenciones de las últimas horas y señalamientos del saqueo a PDVSA a través de entramados, mafias y todo lo que ha quedado expuesto es una vergüenza en un país, donde se afirma que no hay recursos para satisfacer las justas demandas de los trabajadores o se apela al expediente del bloqueo para pedir a la población sacrificios.
A toda esta trama habría que sumarsele inclusive las expropiaciones donde se gastaron millones de dólares para luego quebrar muchas de esas empresas al hacerlas improductivas e inviables generando desconfianza y miseria.
Falcón, no escapó a la vorágine de despilfarro y denuncias de corrupción, diseminadas en decenas de obras inconclusas a lo largo y ancho de todo el estado señaladas en su momento como «Elefantes blancos» por Sebastiana Barráez entre las cuales estaban el Hospital de Dabajuro, Odefalca o los mataderos industriales en Colina y Paraguaná solo por nombrar algunos.
Hoy declaran muchos jerarcas y dirigentes del oficialismo que están a favor de las investigaciones que se están llevando a cabo en el país, y ojalá esta supuesta cruzada contra la corrupción se profundice y permee hasta las regiones.
Monseñor Lückert dijo en alguna oportunidad refiriéndose a estos casos que «cuando aquí se destapara la olla la hedentina iba a llegar a China», y de eso no tengo duda, ahora es que hay tela que cortar en Falcón estos últimos 20 años donde sinverguenzas y adulantes amasaron fortunas, bienes y medios a la sombra del gobierno regional.
Atilio Yánez P.
@atilioyanez4