Ecos de Occidente: Dabajuro retoma su eco
Desde el occidente falconiano estamos de vuelta en
este espacio comunicacional otorgado por la excelencia del equipo de La Mañana,
quienes siempre han acompañado nuestro vivir y sentir. Sería ingrato
desaparecer nuestras letras por miedo o por dolor.
Han sido días difíciles que llegan a justificar la ausencia,
pero es una obligación de fe levantarse. Entiendo la incógnita generalizada
sobre este alejamiento personal de todo espacio público, pero voy a escuchar
las voces de quienes nos invitan a seguir adelante pese a todo. Gratitud para
tantos que han manifestado extrañar mi humilde pluma a la orden del sentir de
nuestro Dabajuro sin esperar nada a cambio que no sea el bienestar común de un
pueblo colmado de su gente noble.
Comento que el pasado 04 de noviembre del 2020 nuestro
Liceo “Ángel Dolores Colmán” arribó a sus 57 años. En el mismo año de la
partida física de uno de sus pilares fundacionales, el Profesor Antonio Reyes
Perozo, cito sus palabras en el libro que escribió con motivo de los 40 años de
su fundación “…las clases se dictaron de forma gratuita y el Liceo abrió sus
puertas al estudiantado el 04 de noviembre de 1963 a las 6:00 pm iniciándose
para jóvenes de 16 años…”. Esta afirmación para la historia sin duda tuvo la
mayor connotación de orgullo, sin embargo debo ponerle la honestidad plena en
el siguiente párrafo sin empañar el glorioso rol de esta institución.
Me apena tanto tener que colocar el dedo las teclas de
las realidades. Nuestro Liceo Colmán, el mismo que lleva un epónimo único y
pleno de virtudes, la misma casa de estudio que forjó generaciones de hombres y
mujeres profesionales que han aportado a Venezuela un destello de orgullo a
través de su trabajo; la misma institución educativa con sus Bachilleres de
primera línea en el país y un sinfín de virtudes que no terminaría de describir.
Hoy, precisamente mientras escribo y ya cuando ustedes leen se nos cae
literalmente encima. Su estructura física ha tenido un aguante admirable, pero
inevitablemente está sucumbiendo los embates del tiempo y de nuestro desdén, de
nuestro descuido.
El Liceo Ángel Dolores Colmán, plantado en los más
excelsos valores, se nos está difuminando y todos hacemos silencio. Cumplió sus
57 años batallando con las lluvias de los últimos días que han terminado de
despedazar el techo de asbesto que ya de por sí era un factor de riesgo. Me
siento apenada como colmaniana por no hacer nada para salvar esa casa común
“lumínica estela” que nos hizo mejores ciudadanos. Para no ahondar en esta
situación descriptiva invito una vez en tono firme de convocatoria a los medios
de comunicación, a todas las fuerzas vivas de la comunidad dabajurense y a todo
aquel que tenga un sentido de pertenencia bien por herencia o bien porque
nuestros hijos allí se están formando para que con toda responsabilidad pidamos
una evaluación técnica profesional de la situación del Liceo Colmán. Sí, una
vez más, otra inspección más, otro abordaje más, pero con la certeza de
difundir qué tan segura es la estructura para su funcionabilidad.
Dejo esta inquietud plasmada. Queda ya de nosotros,
dejando las siguientes líneas para manifestar mi salutación, respeto y
admiración a su personal directivo, administrativo, obrero, profesores y a todo
su colectivo en general. Me consta todo lo que están trabajando para que pueda
tener continuidad formativa nuestro Colmán. Saludo a todo el personal jubilado,
a quienes fueron mis profesores eternos, a todas las promociones especialmente
a mis compañeros egresados en 1996. El Liceo Ángel Dolores Colmán de Dabajuro
merece todo esfuerzo.
Le decía a mi hija hace un tiempo que uno de los
himnos más hermosos que conozco es el de su Liceo. Ella sorprendida me
preguntó: “¿mami el Liceo tiene himno?…me entero”. Pues sí. Lo escribió nada
más y nada menos que el Maestro Rogerio Espinoza. Cuatro maravillosas estrofas
y en coro dice:
“Del estudio lumínica estela
Elevemos el regio pendón
Y entonemos un canto al Colmán
Que es el centro de la ilustración
De el esplende radiante la idea
Como un astro se mira surgir
Pregonando su hermosa presea
Que en sus aulas está el porvenir”
Cambiando de tema, aunque en medio de todo el caos que
estamos enfrentando con fortaleza de la buena nada nos sorprende, les comento
que mis artículos anteriores con respecto a la situación socioeconómica de
nuestro municipio basada en la estadísticas me quedé muy corta. El comercio y
la producción agropecuaria enfrentan una crisis verdaderamente preocupante. Los
números no dan ni en Bolívares ni en Dolares.
No me extraña que en Venezuela sea el único país del
redondel del mundo donde se irá a hablar del “Dólar fuerte”. Realmente hay una
preocupación silenciosa pero muy tangible con respecto al futuro de las
actividades que sustentan el día a día de las familias dabajurenses. Aparte de
“cuasi en la quiebra” lo poco que queda y que está en los estantes lo está
arrebatando practica delincuencial, lo que significa que al mismo pueblo
delirante en la escasez y el sufrimiento diario se le está quitando “el poco pan
que pueda llevarse a la boca” cada vez que cierra uno de sus comercios, el stop
se agota y ya no hay cómo reponerlo porque la hiperinflación, la
hiperdolarización y el finiquito de capital sobrepasa los límites de los
derechos humanos de nuestra gente.
En virtud de lo comentado, en los próximos días se
harán importantes anuncios con respecto a la organización gremial comercial y
ganadera a fin de establecer estrategias que permitan salvaguardar la dinámica
económica de todo el eje occidental.
Permanecen la mayoría de los docentes de Dabajuro en
paro y con toda razón. Es que aunque quisieran trabajar no pueden ni
trasladarse a sus escuelas o liceos. Lavar sus uniformes desgastados es un
lujo. No sé cuántas veces tuve que publicar en mis redes que en el Liceo Colmán
no había internet y que no habían logrado que se solucionara el problema para
iniciar sus clases. Espero que ya esté solventado. Para qué decirles lo que
están pasando por no tener acceso a alimentos y medicinas. Su salario realmente
es una lágrima en el desierto.
Falta poco para las elecciones. Iré a cubrir la noticia como siempre ese día.
Cada quién tendrá sus razones para votar o no. Las mías son muy claras para
decir que solo voy a hacer mi trabajo periodístico.
Si me preguntan por el Covid solo puedo decirles que
hay una gran cantidad de contagios en sus hogares “pasándola” pero que nos
negamos rotundamente a plegarnos a las normas elementales. El tema no es si
debemos salir o no porque hay que continuar con las labores, el tema es el
cumplimiento de las indicaciones que ya sabemos para evitar el virus. Ayer
Pfizer, por ejemplo, pidió una
autorización para aplicar la vacuna a la inmediatez en casos de emergencia.
Quizás sean buenas nuevas para el mundo.
Voy a tomar dos reflexiones maravillosas en estos
tiempos de angustia colectiva pero que de forma personal me han tocado mucho
por las vivencias propias de los últimos días.
Una, de un gran paisano: “Los dabajurenses podemos
parecer del monte pero jamás somos del montón”. La otra de mi eterno colega y,
aunque crean que somos competencia, Luis Vidal Sánchez, casi hermanos: “Lula,
recuerda que eres una comunicadora y te debes a tu gente por eso tienes un gran
compromiso que no puedes abandonar, llénate de fortaleza”.
Casi está lista toda la nueva plataforma social y el
equipo renovado para seguir con “Dabajuro en línea”.
Hoy es tu cumpleaños suegro adorado. Te envío mi amor
y gratitud padre amado y admirado.
¡Bienvenidos de nuevo a nuestros Ecos de Occidente!
Lourdes Díaz Güerere