Director de Cáritas Carúpano advirtió que se espera la aparición de más cuerpos en Güiria
Jesús Villarroel, director de la ONG
Cáritas ubicada en la ciudad de Carúpano, estado Sucre, manifestó este lunes 14
de diciembre que pudieron identificar a una de las fallecidas en el naufragio
de Güiria fue porque era hermana de una de las trabajadoras de esa organización
en el mencionado sector. Respondía al nombre de Gabrela Subero y fue gracias a
unos tatuajes con el nombre de sus padres que pudieron saber de quién se
trataba.
El
padre Jesús Villarroel indicó que la fallecida dejó dos gemelas de siete años y
un joven de 15, quienes estarán al cuidado de sus familiares. Resaltó que en ese caso tuvieron suerte, pero los cuerpos que fueron
hallados se encontraban en un avanzado estado de descomposición que se les
hacía imposible determinar su identidad. Indicó entonces que por las prendas de
vestir que cargaban los fallecidos es que tienen una idea de quienes podrían
haber muerto en la travesía.
En entrevista
concedida a Onda, manifestó que el gobierno local y la guardia costera en
Güiria están en la búsqueda de otros cadáveres, ya que se espera que aparezcan
más en las próximas horas porque un peñero tiene capacidad de 25 personas y de
acuerdo a las informaciones de los lugareños, habrían sido dos que partieron de
ese lugar para llegar a Trinidad y Tobago.
«La frontera marítima
con Trinidad es una frontera poco visibilizada. Hay
pocas organizaciones de ayuda humanitaria y poco periódico en la zona y por eso
es que siempre cuesta la noticia. Es una frontera muy misteriosa, de muchos
secretos, secretos a voces que sabe la población, que a diario prácticamente
salen embarcaciones a Trinidad incluso en tiempos de pandemia», alertó.
Indicó que más allá de la medianoche del 6
de diciembre, se presume que salió la embarcación -o las embarcaciones- y hasta
la fecha se desconoce que, de ser cierto si zarparon dos, cuál de ellas fue
encontrada. Relató que durante la noche del domingo 13 de diciembre, parte de
la población de Güiria estuvo en vela en varios lugares como la sede del Cicpc
en el lugar, el muelle y en la Plaza Bolívar esperando información sobre
quiénes son los fallecidos.
«Hay mucha incertidumbre ya que no solo son
estos dos peñeros, sino que hay otros güireños que han salido a Trinidad y
Tobado estos días y los familiares están con la incertidumbre. Ese es el
ambiente de dolor y sufrimiento que se respira en Güiria. El sábado fueron
recuperados 11 cadáveres, que fueron llevados a Cumaná para realizarles la
autopsia y luego ayer en la noche fueron llevados a Güiria y enterrados a altas
horas de la noche en una fosa común en el cementerio (…) También se estima el
entierro de los otros 8 cadáveres que se encontraron en varias playas y que han
ido apareciendo», describió.
Afirmó que se está solicitando la lista de
personas detenidas en Trinidad y Tobago para descartar quiénes no están en la
lista de fallecidos, al tiempo que expresó que hay rumores sobre estas
personas, ya que algunos dicen que su deceso se produjo después de ser
deportados mientras que otras personas dicen que no habría dado tiempo a que
llegaran a la nación caribeña.
Denunció que desde hace
mucho tiempo esa zona de Paria es de «intercambio comercial, no solo de
migrantes. Es una zona de trata, de trafico de droga,
de cobre, está dominada por bandas delincuenciales. Es una zona difícil, de
mucha precariedad económica, hay escasez de gas, de alimentos. Aquí vivimos
situaciones dramáticas donde las personas toman decisiones de migrar con un mar
violento, una travesía que es peligrosa y no cuentan los peñeros con la medidas
de seguridad para llevar a cabo los viajes».
Reveló que los viajes se cuadran «de forma
escondida y misteriosa», donde empeñan sus enseres hasta reunir 500 dólares y
pagarle al capitán de la embarcación para que los lleve a Trinidad y Tobago.
Los de Güiria que deciden emprender el viaje tienen la esperanza de llegar,
trabajar y luego regresarse para pagar y recuperar sus bienes.
Destacó que en las próximas horas se
realizará un «acto simbólico» en el muelle de Güiria para orar con velas y
pedir por quienes han perdido la vida en las travesías.
El padre Jesús Villarroel denunció además
que una de las causas que afecta la zona es la desnutrición infantil en menores
de cinco años, lo que a su juicio denota que no hay alimento para la población.
A eso se le suma que no hay empleos y que muchos niños son dejados con sus
abuelos porque sus padres partieron a Trinidad y Tobago para trabajar. También
que Güiria está desprovista de servicios públicos como agua potable, gas
doméstico y gasolina.
CIDH exige una investigación sobre lo ocurrido en Güiria
La Comisión
Interamericana de DDHH manifestó en sus redes sociales recibir con
«profunda preocupación» la información sobre el naufragio de al menos una
embarcación donde hasta el momento se conoce de la muerte de 19 personas, entre
ellos menores de edad y mujeres. En ese sentido, instó
a las autoridades venezolanas a emprender una investigación de lo ocurrido y
atender las causas que provocan el desplazamiento forzado de personas.
De igual forma, hizo un llamado a los Estados de Venezuela y Trinidad y Tobago » establecer mecanismos de coordinación para garantizar el tránsito seguro en la zona marítima de frontera y el acceso a los procedimientos de protección a personas que se han visto forzadas a salir de Venezuela», así como pidió a la comunidad internacional para coordinar acciones de búsqueda, rescate, investigación y tratamiento digno de los restos mortales de los fallecidos.
Información de TalCual