Editorial: Despertar y Reaccionar

La dramática
situación que vive el estado Falcón continúa el acelerado deterioro en todos
los frentes imaginables, la falta de concreción en soluciones tangibles a pesar
de inversiones millonarias para solucionar males que arrastrábamos por décadas
en los servicios públicos tales como el tema eléctrico y la falta de agua
fracasaron, la corrupción y erróneos manejos públicos se los tragaron y lejos
de haberse mitigado hoy reflejan su peor cara.

El desconcierto,
resignación y claudicación ante la desidia gubernamental se alinea empujada por
el hambre, el desespero y la sobrevivencia ante la ausencia de orientaciones
claras en la búsqueda de fórmulas para salir de la desgracia en la que estamos
sumidos.

Es evidente
que la estrategia hasta ahora aplicada no funcionó, nuevamente se habla de
reunificación, plataforma unitaria y diversas mutaciones en la oposición con la
misma fachada y frente, es decir la misma gente y el mismo negocio. En paralelo
y en la acera de enfrente la gente languidece y mira con recelo, desconfianza y
angustia ante el inalcanzable anhelo de poder vivir dignamente.

Les guste o
no a algunos, se avecina en el horizonte un proceso electoral y vuelve el
debate de participar o no. Particularmente considero que la inacción en la
oposición sería el peor escenario.

Participar
debe evaluarse con seriedad sí y solo sí, se logran condiciones electorales mínimas.

La dictadura
añora exista participación que le permita mostrar algo de legitimidad frente a
la casi inexistente institucionalidad actual. Quiere alivio de sanciones y esto
pudiera ser una oportunidad para alcanzar mínimas garantías electorales que se
deben negociar desde el punto de vista político para destrancar el juego. El
acompañamiento de veedores internacionales en el país que generen confianza del
cumplimiento de esas garantías es necesario.

La
designación de un CNE más equilibrado que genere confianza sería bien visto por
la Unión Europea y allanaría el camino para el reconocimiento del proceso
electoral en puertas.

Sé que las
condiciones jamás serán las más favorables, pero de lograr algunas no podemos
quedarnos de brazos cruzados sin hacer nada.

Reactivar la
calle, capitalizar el descontento del reclamo justo frente a un estado de
ignominia no puede seguir silente.

El tiempo
cabalga y a pesar de las adversidades preparar opciones y caballería en el
campo democrático serio es tan necesario como las garantías mínimas para
incentivar la participación electoral. Lo digo porque a mi juicio, en la
oposición se mueven dos corrientes: la primera: la misma de siempre que desde
ya preparan sus caballos cansados anquilosados en las jefaturas de sus partidos
y la segunda quienes formamos parte de esa juventud bregadora sembrada en esta
tierra que exigimos renovación, cambio y libertad.

Las
condiciones determinarán si se va o no al proceso electoral, lo que no podemos
permitir es que de llegar el momento a los falconianos nos pretendan meter por
un tubo condicionando el voto a la oposición que hay.

Escasos días
nos separan del Día de la Federación, fecha emblemática para los corianos y que
es propicia para intercambiar ideas, puntos de vista y hojas de ruta con gente
que siente la tragedia falconiana. Somos un pueblo valiente y guerrero no en
vano se destaca el 20 de febrero en el Escudo Nacional.  ¡La inacción no puede ser opción!

El Psuv está
clarito y de no despertar del letargo pudiéramos tener que calarnos dentro del desastre
que hasta ahora le ha tocado a Falcón algo todavía mucho peor.  

Atilio Yanez Plaza