Desde la Península de la Amistad: Vencer obstáculos

   En mi reflexión de la semana, comienzo por decir una frase de autor anónimo, la misma, dice así: «La vida está llena de obstáculos, pero cada uno de ellos es una oportunidad para crecer y demostrar nuestra fortaleza”. Excelente frase, como para tenerla presente en nuestro diario vivir, porque todos enfrentamos casi a diario, desafíos en la vida, momentos en los que parece que el camino está lleno de retos insuperables. No obstante, lo que define nuestro éxito no es la ausencia de obstáculos, sino cómo los enfrentamos para vencerlos.
Así que, sin más preámbulo, el empresario estadounidense, Henry Ford,  llegó a afirmar: «Los obstáculos son esas cosas espantosas que vemos cuando apartamos los ojos de nuestras metas». Todos en nuestra vida, hemos enfrentado desafíos que nos ponen a prueba y nos empujan a nuestros límites. De manera, que identificar y entender los obstáculos que se nos presenten, es el primer paso esencial para superarlos y vencerlos. 
En el camino de la vida, no todo es color de rosa, de modo, que pudiésemos decir que nos vamos encontrar con dos tipos de obstáculos: internos y externos. 
Los obstáculos internos, son aquellas barreras que provienen de nuestra mente y emociones, por lo general, no son sencillos de superar, debido a que están profundamente arraigados en nuestras creencias y percepciones… hay muchos obstáculos internos, pero vamos a referirnos a dos de ellos, que son los más comunes: uno, el miedo al fracaso y dos, la falta de confianza en uno mismo. 
El miedo al fracaso, es el temor a no lograr lo que nos proponemos y eso puede paralizarnos, ya que este tipo de miedo, con frecuencia surge de experiencias pasadas negativas o de una falta de confianza en nuestras habilidades. En este caso, lo que tenemos es que enfrentar el miedo que nos acosa, entendiendo que el fracaso es parte del proceso de aprendizaje y crecimiento.
La falta de confianza en uno mismo, es cuando sentimos que no somos lo suficientemente capaces para vencer un obstáculo cuando aún, ni siquiera lo hemos intentado… en este caso tenemos que saber, que la autoconfianza se construye con pequeños logros diarios y reconociendo nuestras fortalezas y habilidades.
Los obstáculos externos, son aquellos que aparecen del entorno y las circunstancias que nos rodean y, aunque pueden ser difíciles de controlar, cuando identificamos este tipo de obstáculos, nos permite desarrollar estrategias para manejarlos con mayor fluidez… dos de los obstáculos externos más comunes son: la falta de recurso económico y dos, un entorno carente de armonía.
A veces, la falta dinero puede ser un gran obstáculo externo, en este caso, es básico ser creativo y buscar alternativas, como por ejemplo, aprender nuevas habilidades, pedir ayuda o encontrar fórmulas innovadoras para alcanzar nuestras metas.
Por otro lado, un entorno carente de armonía, no fomenta el crecimiento personal y la superación de obstáculos puede ser muy limitada… De manera, que al darnos cuenta de este obstáculo, tenemos que buscar otros espacios que nos inspiren, ya sea físicamente o a través de otro grupo, esto puede marcar una gran diferencia.
En resumen, identificar claramente estos obstáculos, tanto internos como externos, es el primer paso para diseñar estrategias efectivas para vencerlos. Al hacerlo, nos fortalecemos para tomar control de nuestras vidas y avanzar con firmeza hacia el logro nuestras metas. 
Para finalizar, no olvidemos en recordar: que al VENCER UN OBSTÁCULO, es una oportunidad para crecer y un paso más, hacia eI exito. 
Si le gustó mi reflexión de la semana, cuánto le agradezco que me ayude a compartirla.
¡Un abrazo lleno de bendiciones!
Por Fredis Villanueva.