Desde la Península de la Amistad: Significado de la palabra griega sophía
En mi reflexión de la semana, comienzo por decir, que el mismo hecho de permitirme unas líneas que me incumbe en lo personal, en la introducción de mi reflexión de la semana, pido disculpas por el comentario que deseo exteriorizar y, que además, de una forma u otra, se relaciona con la misma, la cual título, «Significado de la palabra griega sophía». Resulta, que siempre me ha llamado poderosamente la atención, el nombre Sophía, y en días recientes, asistí al cumpleaños de la niña Sophía Navas Reyes, hija del profesor Orlando Navas y de la licenciada Elsy Reyes de Navas (mi ahijada primogénita), además, nieta de mi compadre (Compita) y gran amigo de siempre, Juan Reyes…
Sophía es una excelente niña, muy bella, educada, sobresaliente en sus estudios y bastante madura para su edad, ella misma, a pesar de sus 10 añitos, atendía a cada uno de sus invitados con mucha cordialidad y equilibrio emocional e incluso, a la hora de tomarse las fotos con los invitados, irradiaba demasía simpatía. Felicitaciones Sophía, pido a Dios que te bendiga y te haga una mujer de bien e integra.
Así que, al ocuparme de lleno a mi reflexión de la semana, con la bendición y la ayuda de Dios, sin más preámbulo, en la antigua filosofía griega existía una PALABRA SOPHÍA (Σoφíα), que significa «SABIDURÍA» en griego. Para los filósofos de la talla de Sócrates, Platón y Aristóteles, era un conocimiento profundo del mundo y de uno mismo, que guiaba la acción ética y la reflexión.
Sócrates, vinculaba el significado de la palabra sophía, con el autoconocimiento y la virtud, según él, quien se conoce a sí mismo, puede vivir de manera más justa y consciente.
Platón, asociaba el significado de la palabra sophía, con el conocimiento de lo verdadero y lo justo, como guía para una vida buena.
Aristóteles, distinguía entre sophía (sabiduría teórica) y phronesis (sabiduría práctica), siendo esta última, fundamental para tomar decisiones correctas en la vida diaria.
En resumen, el significado de la palabra sophía, nos recuerda que la verdadera felicidad depende de nuestra capacidad de entender, reflexionar y actuar con serenidad. Cultivarla y aplicarla, implica observar la vida con atención, aprender de las experiencias y tomar decisiones conscientes, sin dejarse arrastrar por emociones desordenadas o presiones externas.
Para finalizar, con sophía (sabiduría), la vida se vive con claridad, calma y armonía.
Si le gustó mi reflexión de la semana, cuánto le agradezco que me ayude a compartirla.
¡Un abrazo lleno de paz e infinitas bendiciones!
Por Fredis Villanueva.