Desde la Península de la Amistad: Los 6 secretos de un hombre que se respeta así mismo 

   En mi reflexión de la semana, comienzo por decir, una frase de Buda, el fundador del budismo, cinco siglos a. de J.C. La cual, dice así: «El respeto que le das a los demás, es un claro reflejo del respeto que te das a tí mismo». Esta frase en lo personal, es una convicción de vida, cada vez que tengo la oportunidad de decirla o escribirla, lo hago sin titubear, como para recordarme a mi mismo, que el respeto así mismo, es la esencia de la autoestima.
Así que, sin más preámbulo, LOS 6 SECRETOS DE UN HOMBRE QUE SE RESPETA ASÍ MISMO, varían según el contexto, pero, por lo general, un hombre que se respeta así mismo, sabe que hay líneas que no se cruzan, no por miedo, sino por principios, si usted quiere ser un hombre con deseo de crecer, resiliente y seguir adelante, cultiva y practica, día tras día, los 6 secretos de un hombre, que de verdad se respeta, que jamás debe permitirse: uno, nunca traiciones tu palabra; dos, no mendigue amor, atención ni respeto; tres, no te rebajes para que te acepte; cuatro, no huya de tu responsabilidad; cinco, no traiciones a quienes te fueron leales y seis, no vivas sin propósito.
Uno,  nunca traiciones tu palabra: tu palabra es tu firma, si dices que estarás presente en determinado lugar, tienes que llegar de alguna manera, si prometes algo, tienes que cumplirlo aunque no te convenga, ya que, si tu palabra no vale nada, tú tampoco, sabemos que vivimos de promesas vacías, pero uno no puede hacer promesas, cuando aún, no hemos cumplido con las anteriores, porque entonces, cuando hablemos, nadie nos va escuchar y, menos aún, creernos. De modo, que cuando uno hable, la gente escuche y confía, sabe que les vas a cumplir, porque eres coherente y eso es más valioso que cualquier título universitario.
Dos,_ no mendigue amor, atención ni respeto: un hombre que se respeta así mismo, no suplica ser querido, no corre detrás de quien no lo valora, da amor y con entrega, sin embargo, si no es recíproco se aleja sin resentimiento, pero eso sí, con dignidad.
Tres,  no te rebajes para que te acepte: nadie vino a este mundo, para que todos lo quieran, ni para vivir actuando, el que cambia su esencia por aceptación, se pierde así mismo. Un hombre que se respeta así mismo, se mantiene firme, porque sabe que el respeto real, viene cuando eres auténtico, no cuando finges. Es mejor ser rechazado por ser uno mismo, que aceptado por ser falso.
Cuatro,_ no huyas de tu responsabilidad: un hombre que se respeta así mismo,
no anda con excusas, ni culpa a los demás de sus propios errores, sino que los admite, aprende de ellos y si cae, se levanta y sigue adelante.
Cinco,  no traiciones a quienes te fueron leales: la lealtad no es algo que se exige, es algo que se devuelve. Si alguien estuvo contigo en los peores momentos, protegerlo cuando se está en la buena. No cambie a tu gente por fama o por comodidad, porque el que cambia lo suyo, termina vacío, aunque lo tenga todo. Un hombre que se respeta así mismo, honra la lealtad con hechos, no con palabras. 
Seis,  no vivas sin propósito: no te levantaste cada mañana, solo por costumbre, no sobrevivas, vive. Si no sabes aún cuál es tu propósito, busca algo que te haga saber que estas construyendo, no solo existiendo, un hombre sin propósito, es como un barco a la deriva. Claro está, que la vida es muy corta, como para caminar sin rumbo. 
En resumen, estos 6 secretos de un hombre que se respeta así mismo, les permiten un crecimiento continuo, cargado de armonía e introspección, en un contexto de equilibrio emocional. 
Si le gustó mi reflexión de la semana, cuánto le agradezco que me ayude a compartirla.
¡Un abrazo lleno de paz e infinitas bendiciones!
Por Fredis Villanueva