Desde la Península de la Amistad: El valor de actuar con serenidad y humildad
En mi reflexión de la semana, comienzo por decir, una frase del emperador romano y referente estoico, Marco Aurelio, la cual, dice así: «Escribo para para recordar a sí mismo el valor de actuar con serenidad y humildad». Marco Aurelio, nos invita a escribir, aunque sea en una servilleta, para que no nos olvidemos de que manera tenemos que reaccionar, sobre todo, en momento tormentoso, como un estilo de vida que nos conduce a sacarle alguna enseñanza a cualquier circunstancia, por muy adversa que ésta sea.
Así que, sin más preámbulo, ACTUAR CON SERENIDAD Y HUMILDAD, aporta múltiples beneficios, ya que promueve la fortaleza interior, mejora las relaciones interpersonales
a través del respeto y la confianza mutua. Además, fomenta el aprendizaje y el crecimiento personal; asimismo, contribuye a una vida más plena y equilibrada.
De manera, que la serenidad, permite mantener la calma ante los desafíos, mientras que la humildad, ayuda a mantener una perspectiva realista y a valorar a los demás, evitando la soberbia y la arrogancia.
Según el estoicismo, la serenidad nos abre las puertas a la paz interior, logrando un bienestar emocional que nos fortalece ante los golpes y desafíos que nos depara la vida. Actuar con serenidad es actuar con sabiduría, ya que la serenidad es un estado de calma y paz interior. Para Marco Aurelio, esto no significa la ausencia de problemas, sino la capacidad de saber enfrentarlos con una mente tranquila.
Según el estoicismo, la humildad es una virtud que consiste en reconocer las propias limitaciones y el propio lugar en el universo, lo que implica no tomarse demasiado en serio los éxitos o fracasos y actuar con gratitud y aceptación del destino. No se trata de falta de confianza, sino de un sentimiento de calma y tranquilidad que se genera de la comprensión de nuestra interdependencia y la aceptación de que somos parte de un orden más grande.
En resumen, uno, ACTUAR CON SERENIDAD, es vivir en el presente y aceptar los eventos con sabiduría, es así, como se cultiva una paz y equilibrio emocional que protegen de los disturbios internos.
Dos ACTUAR CON HUMILDAD, es permitir conocer las propias limitaciones y fortalezas, lo que resulta en una valoración más precisa de uno mismo, y no requiere compararse o competir con los demás, sino que día tras día, fomentar el respeto por los demás, por sus opiniones y sentimientos, creando la base para vínculos sólidos, confianza y lealtad.
Si le gustó mi reflexión de la semana, cuánto le agradezco que me ayude a compartirla.
¡Un abrazo lleno de paz e infinitas bendiciones!
Por Fredis Villanueva.