Desde la Península de la Amistad…

Ser cada día mejor persona

La vida es un continuo ejercicio de superación.
Todos deseamos alcanzar un alto porcentaje de felicidad y, por supuesto, eso pasa
por lograr ser mejores personas. Sin embargo, a menudo  fallamos, porque estamos tan concentrados en
obtener el éxito, que nos olvidamos de mejorar la forma en que tratamos a los
demás y a nosotros mismos.

Sí de veras queremos mejorar como persona, debemos
pensar en las acciones que hacemos a diario y evitar cometer los mismos
errores. Algunas veces hacemos cosas impulsados por la emoción y al no reflexionar sobre nuestros actos,
terminamos envueltos en  un problema
estéril e innecesario. De manera, que si razonamos sobre nuestra filosofía de
vida, eso nos puede ayudar a encontrar la apacibilidad y de esa forma podemos
mejorar día a día, un poco más, porque ser mejores personas, no es cuestión de
un día, sino de toda la vida.

Si hemos continuado leyendo este artículo, es porque
nos hemos interesado en cómo ser una mejor persona. Entonces, estamos dando el
primer paso para tener una vida plena, con mayor bienestar y felicidad,
conscientes en que todos podemos cambiar, sí tenemos la voluntad de hacerlo.
Para eso, tenemos dos herramientas básicas que nos pueden ayudar mucho, si la
llevamos a la práctica en nuestro diario vivir, ellas son: la empatía y el agradecimiento. Por supuesto, que hay más
herramientas que nos pueden ayudar a ser cada día mejor persona, pero lo
importante es empezar.

Empatía: Una de las semillas de la empatía, la vamos a
sembrar con una máxima que nos es muy familiar, lo que tenemos es que llevarla
a la práctica como un principio de nuestras acciones. Es la siguiente: “No le
hagamos a los demás, lo que no nos gusta que nos hagan a nosotros”. Sí vivimos
con esta posición, conseguiremos ser mejores personas y trataremos a los demás
con el aprecio y el respeto que se merecen. De manera, que tenemos que cultivar la empatía como filosofía de
vida en nuestro crecimiento personal.

Agradecimiento: Hay un refrán español que acostumbra decir la
sabiduría popular, que dice así: “Es de bien nacidos ser agradecidos”. Eso nos
expresa que la gratitud es una
herramienta poderosa que puede ayudarnos a ser cada día mejor personas.

En mi muy humilde opinión, como reflexión final,
deseo exteriorizar: que en lo personal, fui mala gente para algunas personas,
pero para otras fui una bendición y admito, que no siempre hice cosas buenas,
sin embargo, trato de aprender cada día un poquito más, para hacer las cosas
mejores. Sé, que seguramente, no soy ejemplo de una persona perfecta, pero al menos puedo decir:
que poco a poco he ido aprendiendo a tratar mejor con quienes de una u otra manera,
me relaciono. Hoy, puedo decir, sin presumir vanagloriarme o fantasear, que soy
algo mejor que ayer y mañana, espero ser incluso, mejor que hoy y, que además,
estoy comprometido con Dios y conmigo mismo, a seguir procurando en ser cada
día mejor persona.

Para finalizar, es importante tener en cuenta que, el
hecho de que nosotros estemos mejorando, no significa que los demás tienen que
hacerlo y, menos aún, presionarlos para que lo hagan. Cada quien tiene su
tiempo y tenemos que respetarles sus
propias decisiones.

Y, por último, démosles gracias a Dios por ayudarnos
a hacer de cada dificultad, una oportunidad para crecer y ser cada día mejor
persona.    

¡Un abrazo virtual lleno de bendiciones!  ¡Hasta el próximo miércoles, Dios mediante!

Por Fredis Villanueva.