Departamento de Energía de EE.UU. enfrenta críticas por retrasos en acuerdos petroleros con Venezuela, según Axios
Casi ocho meses después de que el presidente Donald Trump pronosticara que las empresas estadounidenses «reconstruirían rápidamente la deteriorada industria petrolera de Venezuela» para impulsar la producción, no se ha concretado ningún nuevo acuerdo petrolero con firmas estadounidenses en ese país, de acuerdo con Axios.
El Departamento de Energía de Estados Unidos es el principal responsable, según afirmaron a Axios una docena de profesionales de la industria petrolera, altos funcionarios estadounidenses y personas con conocimiento interno de la situación en Venezuela.
«No tenemos nuevas concesiones. No hay nuevos acuerdos. Es, sin duda, un problema», declaró al portal de noticias un alto funcionario estadounidense. «El Departamento de Energía está a cargo de esto y tiene explicaciones que dar».
El Departamento de Energía y sus defensores califican las críticas de engañosas e injustas. Según Axios, desarrollar la actividad petrolera en Venezuela es un desafío debido al legado de mala gestión y a los esfuerzos de nacionalización llevados a cabo por sus dos anteriores presidentes: Hugo Chávez y Nicolás Maduro.
Maduro fue desplazado por fuerzas estadounidenses el 3 de enero. Seis días después, Trump se reunió con representantes de la industria petrolera y afirmó que Estados Unidos “tomaría la decisión» sobre qué empresas ayudarían a reconstruir «rápidamente» el sector en Venezuela.
«Están tratando directamente con nosotros», dijo Trump. «No están tratando con Venezuela en absoluto. No queremos que traten con Venezuela». No obstante, de acuerdo con el medio, la promesa del mandatario estadounidense se vio obstaculizada por dos divisiones: una dentro de su propio gobierno y otra en la industria petrolera.
Línea dura vs. cautelosos
La industria petrolera se divide entre las grandes empresas globales, que actúan con relativa lentitud y cautela, y las empresas independientes más pequeñas —conocidas como wildcatters (exploradores de alto riesgo)—, caracterizadas por su rapidez y mayor tolerancia al riesgo.
Las grandes compañías, como Exxon y ConocoPhillips, dejaron claro públicamente que no veían con buenos ojos la idea de regresar a Venezuela debido a la incertidumbre reinante. Sin embargo, varias empresas independientes de exploración estaban deseosas de participar.
Mientras tanto, la administración Trump está dividida entre los partidarios de la línea dura del movimiento MAGA y los profesionales dedicados a la regulación. Los partidarios acérrimos de MAGA quieren que Washington atienda lo que Trump dijo el 9 de enero y obligue a Petróleos de Venezuela (PDVSA), a adoptar rápidamente las normas internacionales habituales del sector en materia de contratación.
Los funcionarios más cautelosos del Departamento de Energía, que cuentan con relativamente poca experiencia en la industria petrolera internacional, abogaron por un proceso más lento y por una colaboración más estrecha con Caracas.
Acusaciones de Mauricio Claver-Carone
Mauricio Claver-Carone, exasesor principal de Trump para Venezuela, acusó al Departamento de Energía de favorecer a las grandes compañías petroleras frente a los productores independientes.
«A partir del 4 de enero, los productores independientes estadounidenses deberían haber tenido vía libre para asumir riesgos. Eso es ‘Estados Unidos primero’ (America First)», declaró Claver-Carone a Axios.
«En cambio, estos productores independientes se vieron atrapados con condiciones onerosas y en desventaja competitiva frente a las grandes petroleras —en su mayoría extranjeras— que estaban confabuladas con Maduro».
Con el tiempo, más productores independientes se alinearon con el movimiento MAGA y con funcionarios del Consejo de Dominio Energético Nacional (NEDC) de la Casa Blanca. Entraron en conflicto con los burócratas más cautelosos del Departamento de Energía, señala Axios en su publicación.
«El NEDC defendió a los productores independientes desde el principio. Pero el Departamento de Energía es muy celoso de sus competencias. Y ganó Energía. El problema ahora es que ellos son los responsables de la situación», comentó una fuente del sector petrolero.
Firmar más contratos
En las últimas semanas, funcionarios del Departamento de Estado intervinieron para instar la mandataria interina, Delcy Rodríguez, a firmar más contratos con productores independientes, preparando el terreno para acuerdos que podrían cerrarse a finales de mes.
Un representante del sector expresó su preocupación de que algunos de los acuerdos inminentes pudieran involucrar a empresas recién creadas, sin historial ni estados financieros, y con posibles vínculos con China o con figuras corruptas del entorno de Caracas, advierte Axios.
Pero hay otra versión, según el medio: funcionarios del Departamento de Energía afirman haber defendido a productores independientes estadounidenses legítimos y haber trabajado para mejorar la ley de hidrocarburos de Venezuela, con el fin de facilitar el acceso a las empresas de EE. UU.
«El Departamento de Energía sigue colaborando con funcionarios venezolanos y con empresas energéticas estadounidenses de todos los tamaños para liberar el potencial de los recursos de Venezuela, y estamos obteniendo resultados», afirmó Ben Dieterich, portavoz del departamento.
Alex Cranberg, productor independiente de la empresa Aspect Energy (con sede en Colorado), señaló que los funcionarios en Caracas están desbordados —»bebiendo de una manguera de incendios», según la expresión inglesa— al intentar gestionar la demanda y mantener a raya a los estafadores.
Bill Armstrong, propietario de Armstrong Oil & Gas (con sede en Texas), indicó que tanto el Departamento de Energía como los funcionarios de PDVSA están «trabajando arduamente entre bastidores» para reorientar la industria.
Otras dos empresas independientes compartieron documentos con Axios que demostraban que, durante meses, habían solicitado al Departamento de Energía que obligara a PDVSA a reconocer los contratos internacionales estándar de alto riesgo para la perforación petrolera, pero no se tomaron medidas suficientes.
«Llevamos meses de retraso. Ya estaríamos extrayendo petróleo si recibiéramos, aunque fuera la mitad de las concesiones que obtienen las grandes petroleras», declaró a Axios un empresario petrolero independiente.
«El problema no es que el Departamento de Energía esté haciendo demasiado en Venezuela, sino que lo está haciendo con los clientes equivocados», señaló el representante de otra compañía petrolera. «Si se permite operar a los productores independientes en los yacimientos, la producción se dispararía de inmediato».
Durante semanas, funcionarios de la Casa Blanca han atendido quejas del sector, así como peticiones para que el secretario de Estado, Marco Rubio, asuma la gestión de esta cartera en lugar del secretario de Energía, Chris Wright.
Rubio ha optado por confiar en el criterio técnico del Departamento de Energía, en parte porque muchas empresas pretenden que el gobierno de EE. UU. «elija a ganadores y perdedores» favoreciendo a unas compañías sobre otras.
Alberto News