«Demolición controlada» agravó los daños en otro edificio de Playa Grande
La llamada “demolición controlada” ejecutada por las autoridades sobre la torre C de la OPPE 36, en el urbanismo Luisa Cáceres de Arismendi, en Playa Grande, en La Guaira, terminó provocando nuevos daños en el edificio Los Dos Delfines, cuyas estructuras ya habían resultado afectadas por el doble terremoto del pasado 24 de junio. La onda expansiva, los escombros y parte de la estructura demolida impactaron directamente contra el inmueble vecino, desatando críticas por la forma en que se desarrolló el operativo.
Lejos de ofrecer tranquilidad a los damnificados, la explosión aumentó la incertidumbre de decenas de propietarios que aún esperaban recuperar sus viviendas o, al menos, rescatar parte de sus pertenencias. El edificio Los Dos Delfines había permanecido en pie tras el sismo y sus residentes mantenían la esperanza de que pudiera ser rehabilitado. Sin embargo, la fuerza de la demolición dejó nuevos destrozos en áreas como las canchas y el estacionamiento, comprometiendo aún más la estructura.
Asimismo, vecinos cuestionaron la planificación del procedimiento y se preguntaron cómo una operación presentada como “controlada” terminó afectando gravemente una edificación contigua. La situación vuelve a poner bajo la lupa la gestión del aparato oficialista en medio de la emergencia causada por los terremotos, luego de semanas marcadas por denuncias sobre improvisación y fallas en la respuesta a los afectados.
La preocupación ahora apunta a las próximas demoliciones previstas en el urbanismo. Los propietarios temen que, si los siguientes procedimientos se ejecutan bajo las mismas condiciones, el edificio Los Dos Delfines termine destruido por completo.
La Patilla