De vocación a crisis: La fatiga del docente venezolano ante la falta de reconocimiento y salarios
Tulio Ramírez, director del Doctorado en Educación de la UCAB y profesor titular en varias universidades, junto a Luisa Pernalete, miembro del Centro de Formación e Investigación de Fe y Alegría Venezuela, pusieron el foco en el papel crucial del docente en la formación integral de la juventud, alertando sobre la grave crisis que atraviesa la profesión en el país.
En una nota publicada en Unión Radio, Pernalete reconoció el trabajo «heroico» del magisterio en contextos adversos, señalando que los educadores «siempre buscan de donde no hay para mantener el ánimo.» Sin embargo, advirtió: «no podemos seguir exigiendo permanentemente heroísmo a los docentes».
Subrayó que la conciencia del maestro sobre su rol puede ser el factor decisivo en la vida de un niño, convirtiéndolo en un mejor estudiante y ciudadano, especialmente durante los años iniciales. Al mismo tiempo, denunció la falta de reconocimiento social y los «salarios indecentes» que impiden valorar justamente esta labor.
Deterioro laboral ahuyenta el talento
Por su parte, Tulio Ramírez calificó al maestro como un «artista» que «trabaja con el corazón, las manos y la mente.» Explicó que el deterioro de las condiciones de trabajo obliga a los educadores vocacionales a buscar otros medios de supervivencia, una situación que está ahuyentando a los jóvenes talentos de la carrera docente.
Ramírez afirmó que la escasez de docentes en el país es un hecho visible, y la reciente convocatoria del ministro a profesores jubilados para reincorporarse al aula es la prueba más clara de esta crisis.
Desde Fe y Alegría, Pernalete recalcó que los sueldos del sector son los más bajos de toda Latinoamérica, más bajos que Haití y Cuba, haciendo indispensable un apoyo económico urgente para que los maestros puedan perseverar.
«Sin buenos docentes no tiene caso la educación; la sociedad venezolana no puede dejar esta tarea solo en manos de los maestros, se requiere una alianza amplia para salvar la educación,» concluyó.
En resumen, ambos expertos coincidieron que la figura del docente es irremplazable para el desarrollo social. No obstante, el deterioro de sus condiciones y la falta de valoración son obstáculos que solo podrán superarse con la mejora de las condiciones laborales, mejores incentivos y un compromiso colectivo de toda la sociedad venezolana.
Con información de El Impulso