Cumarebo, siempre Cumarebo
Abog. Ernesto Rafael Pérez Reyes (Faengo)
Pica y Juye
El municipio Zamora requiere urgentemente retomar su liderazgo en el contexto estadal y nacional, debemos recordar que hasta hace unos 15 años atrás, Zamora era punto de referencia económica, social, cultural y política regional.
Tuvimos un gobernador zamorano, los tres últimos presidentes de la Federación de Ganaderos falconianos FEGAFALCON fueron nativos de nuestro municipio, dos senadores elegidos en Falcón fueron zamoranos, médicos, periodistas, ingenieros, educadores, artistas, abogados, deportistas, cantantes zamoranos prestigiaban nuestro municipio a nivel nacional y mundial, una de las más grandes empresas cementeras del país tenía su sede en Puerto Cumarebo, el sector privado estaba dirigido por líderes consustanciados con el desarrollo del municipio, aquí se diseñó un proyecto de zona industrial que se perdió en el tiempo, ocupamos primeros lugares en producción de carne y leche con dos poderosos organizaciones ganaderas dirigidas por auténticos líderes zamoranos, la prodigiosa cantera de peloteros infantiles, juveniles de la mejor calidad eran respetados y valorados, causaban admiración por su desarrollo y rendimiento, eran hasta temidos, nos daban victorias gloriosas en cualquier campeonato donde participaran, expresiones culturales de primer orden, escuelas de danzas, locos de Cumarebo, otro símbolo de nuestra idiosincrasia en todo el país, lo fueron la artesanía variada y expresiva se utilizaba como carta de presentación orgullo del esfuerzo de nuestros creadores.
Los cumareberos eran admirados y queridos por ser respetuosos, educados,
solidarios, receptivos, alegres, todo el mundo se sentía atraído y quería
visitar Cumarebo por la calidez de sus habitantes, la limpieza y orden en sus
calles, la ternura de sus noches frente al inmenso mar caribe, cuando venían
querían quedarse, todos admiraban la hermosura y candor de las mujeres de la
Perla de Falcón.
Caminar hoy las calles cumareberas es un desafío al ingenio y la esperanza,
la gente es la misma y el olor a caramelo y la frescura de los hermosos rostros
de la mujer zamorana cautiva y embelesa aunque las generaciones hayan cambiado,
la familia, la tradición, las costumbres, es ser dicharachero, parrandero y
bonachón, la hospitalidad sigue intacta,
el apego de los que están circunstancialmente fuera del terruño y el amor por
su ciudad más que evidente.
Sin embargo, un dejo de rabia e incomprensión agita el ambiente en cada alma cumarebera y una pregunta desafiante surge en la mente y corazón de todos. ¿Qué pasó? Que hicimos? En que fallamos?, la respuesta más acertada y la conclusión que más se escucha surge del panorama nacional, la anarquía, la indolencia, el abandono penetraron esta sociedad organizada invirtieron los valores y todo se alteró negativamente, las cosas fueron disminuyendo desorganizándose, los líderes impulsores y proponentes se fueron o se apartaron las circunstancias invirtieron los sueños de progreso y una avanzada de incompetentes e ignorantes tomaron la dirección del municipio y bloquearon la esperanza retrocediendo el futuro.
Hay que rescatar a Cumarebo y al municipio Zamora, devolverle su majestad,
su importancia, recuperar sus características intrínsecas que nos hace un
pueblo especial, productivo, trabajador y armonioso, tenemos la historia, muchos
recursos naturales, tenemos la fuerza indetenible de la gente, nos falta un liderazgo
integral emergente, consciente y dispuesto a asumir los retos, una dirección consustanciada con el ser, deber y querer de
los zamoranos para despertar de este letargo
y reincorporarnos decidida y definitiva al progreso socio económico,
para el desarrollo integral del estado falcón.
Ya lo fuimos tenemos la querencia y disposición, Activémonos.!