Cumareberos en el gran supermercado coriano
Dr. Ernesto Faengo Perez
Entonces el sueldo alcanzaba para hacer un buen mercado quincenal, llegábamos cerca de las cinco de la tarde, saludábamos gente conocida. de Coro, de Cumarebo, La Vela, Tocopero, Piritu, Punto fijo, conversaciones informales con Celso Marti, Nano Bravo, Bladimir Cobis, El Piojo López, Rafael Chirinos, Pedro Sierra, Evaristo Timaure, mientras «llenábamos» el carrito con diferentes productos alimenticios de diversas marcas, mazeite, arroz primor, buena carne de res, pollo, excelente verduras, además incluíamos axión en crema, toallitas, unas galleticas, chocolates, dulces, meriendas, pan dulce, refrescos, y hasta una botellita de whisky, la cola para pagar en las cajas nos permitía uno que otro comentario con algún paisano o familiar que andaba en la misma rutina, una activa fuerza laboral directa e indirecta cercana a los mil padres de familia operaban esta fabulosa empresa social que además compensaba su clientela con un inusual y despampanante regalo de fin de año.
A partir del mes de agosto cuidábamos el comprobante de pago para depositarlo en unos buzones que nos permitían optar por unos premios navideños que incluían cuatro o cinco automóviles nuevos, artefactos eléctricos, cajas de comida y otros enseres absolutamente gratis, solo por el hecho de haber comprado en aquel súper, muchas familias aumentaron su alegría al ser beneficiarios de aquellos premios cuyos sorteos eran públicos y transparentes.
Este espacio de confraternidad y compartir en los últimos años fue reduciéndose y limitándose a servir apenas algunos alimentos regulados con extensas colas que dañaron su fachada, afectaron su imagen, redujeron su personal, minimizaron sus servicios y dejaron atrás aquel espacio amigable y agradable para el mercado casero y el encuentro casual de la familia falconiana.
Hace cinco años cerró sus puertas, la crisis lo derrotó, una nueva decepción, un halo de nostalgia y sentimiento invade el alma, este supermercado dejó de ser icono del trabajo productivo de una familia que había dedicado todo su esfuerzo a superar y mejorar la calidad de vida del falconiano, a generar fuentes de trabajo y contribuir al desarrollo económico y social de esta tierra, la crisis que agobia el país oscureció otro nombre progresivo en la geografía nacional, hace cinco años se apagaron sus luces y bajaron su Santamaría, los falconianos extrañamos mucho el Súper Mercado LHAU
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