Cuarentena pone de manifiesto la creatividad y alternativas para generar ingresos
La rutina
diaria de trabajo debía seguir, pero el COVID 19 no lo permitía. Muchos
emprendedores venezolanos que se ganan el pan día a día, debieron reinventarse.
Emprender
desde casa fue la mejor opción. Encontraron la manera de producir para tener
una entrada de dinero y sustentar su hogar.
Ingenio y descubrimientos
Ciara Gómez
es periodista y su esposo Ramón Álvarez, abogado.Juntos comenzaron a elaborar tortas de diferentes sabores y
descubrieron que podían ofrecer la combinación de la misma parecida a un
helado. Con adicional de una crema especial tipo pudin y una corona de merengue blanco en la
cúspide de un típico vaso de plástico.
El emprendimiento familiar en el que participan
mamá, papá e hijos permitió, gracias a la crisis y sumado a la cuarentena,
descubrir otros talentos.

No son
profesionales de la repostería, pero se han apoyado en cursos básicos de pastelería
y chocolatería que Ciara realizó hace un tiempo.
Dos kilos de
harina, dos de azúcar y una batidora manual fueron suficientes para empezar. En
este tiempo de encierro descubrieron que todo en la vida se puede, si se le
pone empeño. Con esta nueva actividad pueden hacer dinero para cubrir las
necesidades básicas del hogar, más que con el sueldo mensual que devengan de
sus profesiones.
Atrapada en la ciudad de Punto Fijo
recuerda su talento
Stefany
Eslava es cadete de la marina mercante. Ella se encontraba en Punto Fijo
esperando su embarque para culminar el ciclo académico con las pasantías que la
convertirían en tercer oficial.
Cuando era
niña veía a sus padres en la panadería elaborando productos y aprendió ese
oficio.

En la
universidad necesitaba obtener un ingreso extra para costear su carrera. Empezó
a vender brownies, dulces fríos, ponche y bombones, pero lo dejó después de un
tiempo por circunstancias personales.
Hoy las retomó
con la idea de mantenerse en tierras paraguaneras, donde por distintas razones
ha debido permanecer. Esta joven merideña asumió la repostería como medio para sustentar
su estadía fuera de casa.
Stefany
comenzó haciendo dulces fríos y adicional ofreciendo arepitas andinas, que han
gustado mucho a la población de una pequeña urbanización de la ciudad. El
comienzo fue difícil porque nadie la conocía, pero se arriesgó y lo intentó.
Hoy sigue
creando, dándose a conocer, mientras transmite su mensaje: “Es necesario
sacarle provecho a la situación, haciendo lo que nos gusta a pesar de las
adversidades”.
Falcón sigue siendo cuna de emprendedores que en medio de la crisis ven oportunidades. Lo testimonian eventos como la primera cumbre de emprendedores realizada en noviembre de 2019, que demostró que siguen creciendo empresas, ejecutándose proyectos que nacen hasta sin dinero, con el firme propósito de servir y también generar ingresos.
Nairobis Peña
