Criptomonedas pasaron de «panacea» a «corruptela» tras desaparición de $3.000 millones

Los manejos herméticos de las finanzas del chavismo parecen reforzarse mediante el uso de criptomonedas, instrumentos que permiten al Gobierno establecer operaciones financieras internacionales manteniendo el anonimato y evadiendo sanciones de EEUU, pero sin rendir cuentas en lo interno. La presunta desaparición de $3.000 millones provenientes de recursos petroleros destapa una nueva olla de corrupción con tinte criptográfico.

Más de cinco años han transcurrido desde que el gobernante Nicolás Maduro anunciase la creación del petro y la legalización de las criptomonedas en el sistema económico venezolano, una propuesta que prometía remediar la profunda crisis económica que atravesaba el país y conseguir autonomía financiera en un contexto de sanciones.

La lista de promesas incluyó la posibilidad de «ir a comprar pan a la panadería y pagar con petros», un panorama que nunca se acopló a la realidad venezolana. En su lugar, aunque el petro quedó prácticamente en desuso, las criptomonedas sí que tienen protagonismo, pero lejos de contribuir con el crecimiento económico y desplazar al sistema bancario tradicional, empieza a destacar su uso en esquemas de corrupción.

Con información de Tal Cual