Costumbres y tradiciones en tiempos convulsionados
Es evidente que la crisis política, económica y social que confronta el país, coloca en vilo las tradiciones y costumbres, que han hecho de la Semana Santa, una de las temporadas de mayor arraigo popular. Un nuevo elemento se agrega, el Covid-19.
Las costumbres son hábitos adquiridos
por la repetición de actos de la misma especie, o una práctica muy usada o
recibida, que adquiere fuerza de precepto. Adicionalmente, puede considerarse,
lo que por genio o propensión, se hace comúnmente. Las costumbres también son
consideradas, como un conjunto de cualidades o inclinaciones, y usos que forman
el carácter distintivo de una nación o persona.
Por su parte, las tradiciones son consideradas como doctrinas o costumbres
conservadas por los pueblos, transmitidas de padres a hijos. Tomando en
consideración estas dos acepciones conceptuales; la Semana Santa, forma parte
de esos tiempos, donde las tradiciones y costumbres, marcan una etapa en la
vida de los pueblos, resaltando por usos
y costumbres; pero que adicionalmente, identifican los rasgos culturales de
cada pueblo o región.
Estas costumbres y tradiciones están
seriamente amenazadas por la crisis política, económica y social que atraviesa
el país. Lo que antes se podía hacer con facilidad, hoy; producto del proceso
inflacionario, resulta difícil preservar.
PERSPECTIVA RELIGIOSA
Desde una perspectiva religiosa, la Biblia no marca cronológicamente un tiempo
especifico para la Semana Santa, pero el mundo, por tradición y costumbre,
celebra la muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, dentro de las
tradiciones más importantes, celebra el viacrucis, como evento central de la
cuaresma.
EVENTOS POPULARES
La quema de Judas, aunque no es un
evento religioso, sino popular; está vinculado con aquél discípulo que vendió a
Jesús por 30 monedas de plata a los romanos. La quema de Judas, se inclina más
hacia una tradición eminentemente popular, donde los pueblos manifiestan de
manera jocosa y de protesta, desacuerdos con los gobiernos de turnos, algunas
figuras del ambiente político; o con algún personaje de transcendencia popular.

En estos eventos, elaboran un
manifiesto, que en forma de legado, refiere elementos de la cotidianidad. En
caso, de que alguna comunidad lo celebre, el Covid-19, con seguridad, formará
parte de los judas a quemar este año.
CRISIS ECONOMICA Y POLITICA
La tradición de la Semana Santa,
llamada también Semana Mayor; surge este año, seriamente afectada. La crisis
socio-política que vive el país, con una economía literalmente destruida,
afectada por un proceso hiperinflacionario sin precedentes en la historia, y
donde un conflicto ideológico permanente, coloca al borde del abismo estas
tradiciones. No es fácil, en estos tiempos para una familia, preparar un plato
de escabeche; por ejemplo, con el excesivo costo del pescado y los
ingredientes, que este delicioso plato contiene. O preparar algún dulce que por
costumbre se adapta a la época; como por ejemplo, un dulce de buñuelos.
COVID-19: UN ELEMENTO NUEVO
Otro de los factores que irrumpe
contra estas tradiciones y costumbres, es la sorprendente pandemia del
Coronavirus, o Covid-19. En torno a este aspecto, la Organización mundial de la
Salud, recomienda medidas de prevención, que bajo órdenes oficiales, son
impartidas por los diferentes gobiernos, para evitar el contagio de este virus,
que mantiene al mundo en vilo.
La concentración de personas en las
playas y en los sitios turísticos, no serán posibles porque, esta; forma parte
de las medidas de prevención, que con mayor énfasis, recomiendan las
autoridades sanitarias, para evitar el contagio del Covid-19. Este año, no
veremos la concentración de personas en las playas seleccionadas para el
esparcimiento de la época.
PLATOS TRADICIONALES
Cuando nos adentramos hacia los rasgos
que identifican los pueblos, por tradición y costumbre, estos resaltan algunas
cualidades y destrezas, que desde el punto de vista culinario, identifican a la
Semana Santa, como un tiempo apropiado para la elaboración de dulces y comidas
de la época.
En la zona Centro-Norte de Falcón se
encuentra Puerto Cumarebo. Su ubicación costera ejerce una notoria influencia,
en las costumbres y tradiciones, que ha llevado a los Cumareberos a preparar el
escabeche, como uno de los platos más exquisitos. Su preparación, contiene
entre otros ingredientes: El pescado como fuente principal, se le agrega
cebolla, pimienta, limón, pimentón, ají dulce y vinagre blanco, dejándolo macerar
por un tiempo, hasta que este logra un sabor muy particular que resalta al
paladar. Este plato no se observa, generalmente, en otras épocas del año, sino
en Semana Santa.
DULCES
Uno de los dulces más tradicionales
en Semana Santa, es el dulce de leche coriano. La historia de la corianidad,
registra uno de los dulces más famosos y solicitados; el Dulce de Leche de
Cabra.
El Dulce de Leche de Cabra, tan
reconocido en Coro, tiene a Elvira Gutiérrez, como una de sus máximas
exponentes. A Elvira Gutiérrez,
corresponde la receta original del Dulce de Leche de Cabra. Luego, su hermana
Carmen Gutiérrez, prosiguió con esta tradición que aún, en el transcurrir del
tiempo se mantiene, siendo parte de las principales tradicionales de la Semana
Santa. Uno de los secretos de esta tradición, está en el batido de este postre,
según revelan sus propias autoras.
BUÑUELOS DE YUCA

Los buñuelos de yuca, son unos de los
dulces más tradicionales de Semana Santa. Consultada Teresa Uzcategui, dijo que
los buñuelos de yuca, llevan como ingredientes 500 gramos de papelón en pedazos
pequeños, 2 tazas de agua, 12 clavos de especia, para preparar un melado; 3/4
de kilo de yuca, 6 tazas de agua, 3 cucharaditas de sal, 1/3 de queso blando
duro, rallado, 1 huevo y 1 taza de aceite para freír.
Se prepara de la siguiente manera:
1.- Se prepara un melado de papelón en una olla grande para que no se derrame
al hervir, colocando el papelón en trocitos con las dos tazas de agua y los
clavos. Luego, se cocina a fuego fuerte de 18 a 20 minutos o hasta que las
gotas caigan lentamente en una cuchara de madera, formando una pequeña hebra.
Se retira del fuego, se cuela inmediatamente para eliminar los clavos e
impurezas y se coloca aparte.
2.- Se pela la yuca, se parte en
pedazos, se le quita la vena central y otras partes duras. Se lava y se pone en
una olla al fuego con agua que la cubra, aproximadamente 6 tazas. Luego se
cocina 30 minutos, se le agregan 3 cucharaditas de sal y se continúa cocinando
hasta ablandar, alrededor de 30 minutos más. Se retira del fuego, se escurre y
se pone aparte hasta que se enfríe un poco.
3.- Se muelen juntos y finamente la
yuca y el queso. Se ponen en un envase, se le agrega el huevo, se mezcla bien
hasta formar una pasta homogénea.
4.- Se coloca en un caldero pequeño y
se pone suficientemente aceite para calentar.
5.- Para hacer los buñuelos se toma con
la punta de los dedos mojados o con una cuchara, un poquito de la mezcla y
ayudándose con otra cuchara, se dejan caer en el aceite caliente, uno a uno sin
darle forma o alisarlos. Deben quedar de forma irregular para que el melado se
les impregne mejor. Se fríen pocos a la vez, dándoles vueltas con una cuchara
perforada, hasta dorar bien, 3 minutos en total. Se escurren bien y se colocan
sobre papel absorbente para eliminarles el exceso de grasa.
6.- Se ponen los buñuelos en un
envase profundo y se bañan con el melado de papelón caliente cuando se van a
servir.
JUEGOS TRADICIONALES
Entre los juegos tradicionales
resalta el festival del volantín. Aquí se presenta una combinación de destrezas
manuales transferidas de generación en generación, en la elaboración de los
volantines de diferentes formas y tamaños; y coloridos adicionalmente. Estos se
elevan en espacios abiertos a favor del viento, que generalmente, en esta época
del año, sopla con mayor fuerza. Estos juegos, también han sido suspendidos a
causa del Covid-19, tras la implementación de medidas que prohíben la
concentración de personas; además del estricto cumplimiento de la cuarentena
colectiva.
Lo cierto es, que todas estas tradiciones y costumbres que identifican la Semana Santa, se verán seriamente afectadas por el la turbulencia que representa la realidad política, económica y social de un país como Venezuela, que se ha caracterizado a lo largo de los años, por ser una de las naciones, que resaltan por conservar y preservar las tradiciones de Semana Santa.
Luis Hidalgo CNP 13501