Corpoelec aumenta tarifas más de 3.000% al diezmado sector empresarial de Bolívar

El diezmado sector empresarial de Bolívar se enfrenta a una
nueva complicación aparte de la grave escasez de combustible, la pandemia, la
limitación de horas para trabajar y los impuestos, y es que, en estos dos
últimos meses el precio del servicio eléctrico aumentó más del 3.000%.

No importa si el local está vacío o si no se han abierto las
puertas por la cuarentena aplicada desde de marzo, empresarios que pagaban
entre 2 y 3 millones de bolívares, pasaron a pagar por encima de los 50
millones, como mínimo.

El encargado de un local de
alimentos en Alta Vista comentó que pasó de pagar 2 millones de bolívares en
diciembre, a 80 millones de bolívares (3.900% más). “Sin medidor, ni nada,
digamos que fue así de repente”, advirtió el comerciante, quien desconoce a qué
se debe tal incremento de la tarifa.

Antes de la subida ni se preocupaban
por incluir en sus costos las mensualidades de la energía eléctrica, por lo que
el dinero del aumento de Corpoelec lo tenían para otros gastos, algo que
considera deberá cambiar de ahora en adelante, para no trabajar a pérdida.

Para el comerciante el aumento puede
ser justo siempre y cuando la calidad del servicio justifique el precio,
mejoren las condiciones y los salarios de los trabajadores de Corpoelec. “Si
los bajones de luz van a desaparecer o a minimizarse o si la luz no se va a ir
tanto”, argumentó.

El incremento afectó incluso al
sector licorero, el cual apenas viene trabajando desde diciembre y enero solo
opera en semana flexible. Ozarik Gutiérrez, propietario de una licorería,
expresó que de poco más de 1 millón y medio de bolívares en octubre, pasó a 54
millones (3.374%) en diciembre, poco más de 40 dólares en ese entonces.

Aumento con los salones vacíos

Los colegios que no operan con
normalidad desde hace más de 10 meses también fueron incluidos en el aumento de
tarifa. María Manrique, propietaria del colegio Monte Alto, señaló que en su
institución pasaron de pagar 3 millones en octubre a 172 millones en noviembre.

“Lo grave para nosotros de la
situación es que las escuelas están cerradas (…) Los salones no se usan, los
aires no se usan”, afirmó. Para Manrique, aunque es entendible que haya un
aumento de los servicios, también “es imposible” operar con estos montos.

Los gremios ven la medida insostenible

Catherine Wilson, vicepresidenta de
la Cámara de Comercio y Servicio de Caroní (Camcaroní), señaló que en el
edificio del gremio pasaron de pagar 5 millones a casi 300 millones de
bolívares, cuando las visitas han bajado y no se están utilizando todos los
locales.

Wilson señaló que no hicieron
lecturas en los medidores, las tarifas fueron hechas sin un verdadero estudio y
además de eso no se han hecho mejoras en el servicio. Así mismo expresó que en
su comercio pasó de pagar 800 mil bolívares a 38 millones estando cerrado,
mientras otro afiliado al gremio pasó a pagar casi 400 dólares en su empresa de
metalmecánica.

José Alfredo Olivo, presidente de
Fedecámaras Bolívar, señaló que en uno de los locales que no abre desde marzo
y, donde tiene la mayoría de los electrodomésticos desenchufados, le cobraron
en diciembre 160 dólares por electricidad.

Señaló que desde Corpoelec informaron
que se establecieron cuotas básicas en las que, así no se consuman deben
pagarse, se incrementaron los planes y los kilovatios hora con montos
establecidos en petros, los cuales no son negociables.

Desde el gremio concuerdan en que se necesita una tarifa que permita a Corpoelec reinvertir en insumos, pero advierte que los aumentos deben hacerse por consumo, escalonados y en consenso con el sector productivo, para evitar que una mayor cantidad de compañías cierren.

Con información de correodelcaroni