Consulta y elecciones

Apenas comienza el 2021 y el ambiente político opositor está concentrado en su amplia mayoría a promover candidaturas para las elecciones de gobernadores y alcaldes que deben realizarse a finales de este año, no se vería mal si no fuera porque las más entusiastas son precisamente aquellos que repudiaron en 2005, 2017, 2018 y 2020 la participación electoral, se dedicaron intensamente a descalificar el poder del voto como instrumento cívico para dirimir las diferencias en democracia, y sacralizaron la abstención como un fin en las parlamentarias del 6D desarrollando toda una parafernalia propagandística, mediática y publicitaria dirigida de manera inquisidora contra quienes expresaban su legítimo derecho al voto, calificándolos de “alacranes”, “traidores” “vendidos”, “colaboracionistas”, “malditos”, “excomulgados” y muchos otros adjetivos impropios e  insultantes. 

Insisto no está mal, pero deben hacerse
algunas consideraciones previas que sirven de base para reestructurar equipos y
alianzas, candidaturas y liderazgos reales, para ello es bueno referirse a los
resultados de ambos eventos y particularmente a los de la denomina “consulta
popular”.

 En el
caso del municipio Zamora para ambos eventos estaban convocados 25.374 electores
del municipio legalmente inscritos en el CNE, además en “la consulta” podían
participar no inscritos mayores de 18 años. El resultado oculto, que me
hicieron llegar personas que coordinaron esta última es que apenas concurrieron
en Zamora unas 900 personas, el numero lo subieron a 1200,  el 4% del registro electoral, porque
directivos de los partidos  recolectaron
cédulas entre familiares y otros y los registraron como participantes sin estar
allí físicamente mientras  que en las
elecciones del 6D los candidatos opositores, descalificados, insultados,
perseguidos, ofendidos  y vilipendiados
por los impolutos abstencionistas obtuvieron en Zamora 2.600 votos. 33% de los
votantes,  números que doblan los que
produjo  “la consulta.”

La gente siente que “la consulta” sirvió para
casi nada. Bien bueno que rectifiquen, tendrán que hacer un gran esfuerzo para
revertir el daño causado, necesario que pidan disculpas, reconocer errores  y expresen su arrepentimiento por tantas
ofensas y descalificaciones, que haya un propósito de enmienda, el objetivo es
el mismo pero los abstencionistas deben realizar un acto sincero de arrepentimiento
y expiación frente a los venezolanos, presentar un plan creíble y realizable
para ganarse la confianza, hacer un esfuerzo extremo de sinceridad y unión, deponer
ambiciones y personalismos, poner el oído con mucho acento en lo que el pueblo
reclama, exige, y merece.

 Otro dato importante- la abstención en Zamora- el 6D fue de 67%, la del 12D fue de 96%. En definitiva la abstención no es una victoria de los opositores promoventes, al contrario es una calificación negativa tanto para el gobierno como para los llamados políticos opositores, expliquen al país que tampoco sirve para nada, la mejor demostración es que quienes la promovieron con tanta intensidad de manera falsaria ahora la desechan y vuelven a la ruta electoral, constitucional, pacífica  y democrática.

Dr.
Ernesto Faengo Pérez