Con fuerzas represivas y acción judicial arrebatan sede a sindicato de antigua Sidetur
El régimen de Nicolás Maduro avanza en su intento de aniquilar la
dirigencia sindical en Guayana, mediante el uso de fuerzas militares en
las diferentes empresas de la región. Este 12 de febrero, una comisión
de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim), Guardia
Nacional y un tribunal desalojaron de su sede al Sindicato de
Trabajadores de la Industria Siderúrgica Nacional (Sidernac), en el
Complejo Siderúrgico Nacional-Planta Casima.
Para el secretario general de Sidernac, Alejandro Álvarez, no es más
que una respuesta por las protestas y denuncias de los últimos días,
entre ellas la arbitraria detención, por lo menos ocho horas, de dos trabajadores en cuyas oficinas tenían un cartel que decía salario digno.
Los funcionarios de la Dgcim no solo cometieron una aprehensión ilegal,
sino que amenazaron con más arrestos de continuar las manifestaciones
por reivindicaciones laborales.
Adicionalmente, la empresa introdujo un recurso de amparo
constitucional en contra del sindicato ante el Tribunal Segundo de
Primera Instancia de Juicio del Trabajo de la Circunscripción Judicial
del estado Bolívar, y alega que las protestas laborales han generado
pérdidas millonarias a la estatal, paralizada después de su reciente
reactivación en noviembre de 2019, por falta de nitrógeno y oxígeno,
gases necesarios para la producción.
“Nuestra empresa viene de estar 29 meses paralizada por la
negligencia y desidia de las autoridades. Arrancamos a producir el 27 de
noviembre y, cuando lo hicimos, Corpoelec puso una restricción
energética de producir solo de 10:00 de la noche a 6:00 de la mañana.
Esa producción duró hasta el 21 de diciembre cuando se paró por falta de
nitrógeno y oxígeno. Así nos agarró febrero sin esos gases vitales para
la producción. Tan pronto lleguen los gases empezamos a producir pero
con la exigencia de que necesitamos alimentación y condiciones
laborales, por eso quieren acabar con los dos sindicatos que reclaman los derechos laborales de los trabajadores”, explicó Álvarez.
Producción en picada
En 2012, cuando la empresa -entonces Sidetur- aún no había sido
estatizada, la producción fue de 257.415 toneladas de palanquillas,
equivalente al 57% de capacidad instalada, que es de 450 mil toneladas
anuales. Para el año siguiente, ya estatizada, cayó la producción a
253.158 toneladas, el 56% de la capacidad instalada.
Para 2014 la producción cayó a 36%, y en 2015 a 13.31%. Así fue
decayendo y en 2016 apenas llegó a producirse el 15.6% de la capacidad
instalada, en 2017 solo el 9.9%, y en 2018 llegó a cero. En 2019, cuando
reactivaron la planta en noviembre, no llegó al 1%, solo se produjeron
3.800 toneladas de palanquillas.
La organización Unete rechazó la arremetida en contra de la dirigencia sindical en Guayana |
“En lo que va de año no se ha producido nada, se dejaron de producir
37.500 toneladas de palanquillas que son transportadas a las plantas de
Antímano y Guarenas, donde se transforman en vigas, cabillas. Cabe
destacar que cuando se para Planta Casima, se paralizan aquellas dos
plantas también”, agregó Álvarez, acompañado de miembros de la
Intersectorial de Trabajadores de Guayana (ITG).
Aprovechó para desmentir al constituyente Ángel Marcano, quien afirmó
que las empresas de Guayana están 100% productivas, cuando la realidad
es que la mayoría están paralizadas y las pocas que producen lo hacen
muy por debajo de su capacidad instalada.
Los ataques a las protestas laborales se han agudizado de manera
sistemática. En 2018 detuvieron 14 trabajadores en el contexto de las
manifestaciones en defensa de los contratos colectivos y tablas
salariales. Entre ellos el secretario general del Sindicato de
Trabajadores de Ferrominera (Sintraferrominera), Rubén González, condenado a cinco años y nueve meses de prisión en un ala militar de la cárcel La Pica, en Monagas.
Asimismo, Ferrominera ordenó el desalojo de la sede sindical en
Ciudad Piar. En el caso de la ubicada en Puerto Ordaz, esta fue tomada
desde 2019.
La Unión Nacional de Trabajadores de Venezuela, Unete, rechazó la
arremetida en contra de la dirigencia sindical en Guayana,
específicamente por el desalojo arbitrario de la sede sindical en Planta Casima, y el recurso de amparo en contra de los trabajadores.
La antigua Sidetur Planta Casima fue estatizada en 2010 y cambiada su
nombre fiscal meses más tarde. Desde entonces, ha sido más el tiempo de
paralización que en operaciones por múltiples factores, entre ellos la
falta de materia prima, el recorte eléctrico y huelgas laborales por la
no discusión del contrato colectivo.
“De esta acción fueron notificados seis de los compañeros que se
encontraban en su turno de trabajo ordinario y les informaron que irían
por el resto de los compañeros del sindicato, aunque fuese en su casa”,
indicó en un comunicado el coordinador nacional de Unete, Servando
Carbone.
La organización hace responsable al régimen de cualquier daño físico o psicológico que se le pueda propinar a los trabajadores y dirigentes sindicales.
Con información de Correo del Caroní