Clippve denuncia que tras 28Jul se desató una nueva etapa de persecución sistemática

A un año de las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024, el Comité por la Libertad de los Presos Políticos (Clippve) denunció que, lejos de marcar un cierre a la etapa de represión preelectoral, esa fecha dio paso a «una nueva fase de persecución sistemática en Venezuela».

Según el comunicado publicado este 30 de julio en cuenta de X, a un año y dos días de los comicios, —cuya legitimidad ha sido cuestionada por diversos actores nacionales e internacionales—, se multiplicaron las detenciones arbitrarias, los allanamientos ilegales y las desapariciones forzadas. «Se pasó de unos cientos a miles de presos políticos en apenas días. Más de 2.500 familias fueron afectadas», recordó Clippve.

Actualmente, cerca de mil personas permanecen privadas de libertad por motivos políticos. Entre ellas hay dirigentes sociales, periodistas, defensores de derechos humanos, trabajadores, personas con enfermedades crónicas e incluso ciudadanos de bajos recursos, detenidos sin garantías mínimas de debido proceso.

El Comité denuncia el uso de la prisión como un mecanismo deliberado de control social y político, y advierte sobre la continuidad de la política de «puerta giratoria»: mientras algunos presos son excarcelados bajo medidas cautelares, nuevos ciudadanos son arrestados. Esta práctica, señala el comunicado, «mantiene el miedo latente y perpetúa la impunidad».

«La represión no ha terminado. Sigue viva en las cárceles, en los tribunales, en las familias que esperan noticias, en los niños que crecen lejos de sus padres y madres», condena el texto.

A pesar del dolor acumulado, desde el Comité por la Libertad de los Presos Políticos aseguran que la lucha por la libertad y la justicia continúa. «Persistimos en acompañar a las víctimas y en exigir la liberación plena de todos los presos políticos, sin condiciones ni represalias».

También hacen un llamado a la sociedad civil, a las organizaciones nacionales e internacionales y a los venezolanos dentro y fuera del país, a seguir visibilizando esta crisis. «Nuestra lucha es profundamente humana y legítima. A cada madre, padre, hermano, hijo o hija que sufre una silla vacía en su mesa, les decimos: no están solos», concluye el comunicado.

Con información de TalCual