CIDH y Relatoría de la OEA condenan ataques contra defensores y periodistas en Venezuela
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la
Relatoría Especial para la Libertad de Expresión (RELE) de la Organización de
Estados Americanos (OEA) condenaron los recientes y continuados ataques contra
defensores de derechos humanos, periodistas y medios de comunicación en el
país.
En un comunicado, difundido este viernes 5, dichas
instancias aseguraron que este tipo de ataques contribuyen con el «cierre
vertiginoso de los espacios democráticos en el país», por lo que hicieron un llamado
al Estado venezolano para que propicie «un entorno libre de hostilidades y de
respeto a las libertades fundamentales».
En las últimas semanas, la CIDH y su RELE han recibido
informaciones sobre el hostigamiento y judicialización tanto a periodistas como
defensores de derechos humanos, a través de allanamientos y detenciones
arbitrarias, donde destacaron el caso particular de la ONG zuliana Azul
Positivo.
Ambas instancias también destacaron el cierre del
medio VPI TV, así como las sanciones al diario Panorama, y que ocasionó su
cierre por más de cinco días. «La CIDH y su RELE han observado el
incremento de señalamientos y discursos estigmatizantes, por parte de altas
autoridades del Estado, en contra de personas defensoras de derechos humanos en
Venezuela».
Otro de los puntos destacados fueron las campañas de
estigmatización y desprestigio contra varios medios de comunicación independientes
como Efecto Cocuyo, El Estímulo, El Pitazo, Radio Fe y Alegría, entre
otros.
Además califican de «Especialmente preocupantes» los
señalamientos a periodistas como ‘enemigos del Estado’ o ‘enemigos
internos’. «Los señalamientos se tornan más agresivos y amenazantes; y no sólo
se deslegitima su trabajo, también se crea un clima adverso para ejercer su
labor, comprometiendo su vida e integridad personal», señaló la CIDH.
Ambos organismos recordaron que las declaraciones
estigmatizantes o acusatorias pueden «contribuir con exacerbar el clima de
hostilidad e intolerancia por parte de distintos sectores de la población, lo
que pudiera acarrear una afectación a la vida e integridad personal de las
personas defensoras, aumentando su vulnerabilidad».
Por último, la CIDH urgió al Estado venezolano «a propiciar un entorno libre de hostilidades y de respeto a las libertades fundamentales de las personas defensoras de derechos humanos y periodistas».
Información de talcual