China exige que se protejan sus intereses en Venezuela tras el acuerdo petrolero con EEUU

China exigió este martes 1 de septiembre que se salvaguarden sus intereses en Venezuela, después de que algunos medios informaran de que el nuevo acuerdo petrolero entre Caracas y Washington podría afectar a campos en los que operaban compañías chinas, como las estatales Sinopec y CNPC.

«Los derechos e intereses legítimos de China en Venezuela deben ser salvaguardados», afirmó en rueda de prensa el portavoz del Ministerio chino de Exteriores, Guo Jiakun.

Guo respondía a una pregunta sobre informaciones según las cuales, como parte del nuevo acuerdo petrolero impulsado por el presidente estadounidense, Donald Trump, una compañía estadounidense asumiría el control de varios campos venezolanos anteriormente en manos de empresas chinas, entre ellas Sinopec y CNPC.

El vocero no confirmó esos cambios de control y se limitó a señalar que Pekín había «tomado nota de las informaciones».

Guo recalcó que la cooperación entre China y Venezuela «está protegida por el derecho internacional y las leyes de ambos países» y defendió que la cooperación económica y comercial entre países debe regirse por los principios de igualdad y beneficio mutuo.

China mantiene desde hace años importantes intereses en el sector petrolero venezolano, donde compañías estatales como CNPC y Sinopec han participado en proyectos de exploración y producción, en el marco de la estrecha relación económica desarrollada entre Pekín y Caracas durante los gobiernos chavistas.

Estados Unidos y Venezuela anunciaron el viernes un acuerdo por el que Washington controlará más del 20 % de las reservas de crudo venezolano, casi ocho meses después del acercamiento entre Delcy Rodríguez y Donald Trump tras la captura de Nicolás Maduro en enero.

En una nota difundida este lunes por la Casa Blanca, el acuerdo firmado con la administración de Delcy Rodríguez le otorga al gobierno norteamericano el control económico y la gobernanza sobre más de 65 mil millones de barriles de reservas probadas de petróleo.

El pacto fue suscrito por el secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario de Guerra, Pete Hegseth, y contempla la entrega de concesiones por un lapso de cien años sobre 17 yacimientos petroleros a la corporación privada North American Blue Energy Partners (Nabep), una empresa de Alejandro Betancourt.

Washington enfatizó que la mayoría de los campos asignados «fueron previamente controlados u operados por empresas rusas y chinas», sosteniendo que la medida reafirma la Doctrina Monroe al «purgar la influencia maligna extranjera» del hemisferio.

Con información de la agencia EFE