Cecodap: El 72% de las familias venezolanas califican como mala o deficiente la educación a distancia

De acuerdo con el Informe especial actual de la educación a distancia en Venezuela, elaborado por el Centro de Estudios de Aprendizaje (Cecodap) conjuntamente con Datanálisis, revela que el 72% de los encuestados  estiman que la calidad de la educación a distancia, durante la última etapa del año escolar 2019-2020, es baja.

En general,
en base a este estudio, las familias venezolanas califican como mala o
deficiente a la educación a distancia con niños y adolescentes. Este es
parte de los resultados de este estudio.

Según este informe, este resultado alerta sobre la valoración que hacen los padres, madres y cuidadores de la estrategia que se impulsa actualmente para dar continuidad a los procesos educativos, apunta la encuesta. Agrega que en la población de cuidadores de 60 años o más existe la valoración más negativa de la educación a distancia, llegando a ser calificada como mala en un 40%.

Al considerar el contexto relacionado a servicios básicos y accesibilidad hay un efecto diferenciado. En regiones como oriente (59,1), los andes (58,8), centro occidente (57,1) y Zulia (54,2) hay una valoración de esta estrategia como deficitaria que supera la media global, o la observada en la región capital (38,9). Este resultado se relaciona a las suspensiones del servicio eléctrico prolongadas y a las fallas del servicio de internet, especialmente en los estados del interior del país.

Aunado a esto se encuentra la falta de lineamientos claros y uniformes por parte del Ministerio para la Educación que permita desarrollar procesos de educación a distancia bajo criterios de calidad y especialmente adaptados en contexto que impone la pandemia.

“Hemos observado que cada centro educativo estructura
su propia estrategia, corriéndose el riesgo de que las mismas no estén
adecuadamente contextualizadas a la realidad de los niños, niñas,
adolescentes y sus familias. Esto resulta fundamental puesto que no
basta con impartir los contenidos tradicionales a través de otra
plataforma, sino que la dinámica digital requiere adecuaciones
programáticas que suponen cambios significativos a la planificación de
las clases para lograr procesos pedagógicos que favorezcan aprendizajes
significativos”, expone el estudio de Cecodap.

Canales para la educación a distancia

Pese
a que dos tercios de la población no poseen acceso a Internet, para el
87% de los participantes ésta se mantiene como la herramienta preferida
para la educación a distancia. La televisión y la radio se ven
sobrepasadas inclusive por formas analógicas como las guías impresas.

“Es crucial revisar el papel que cumplen los medios tradicionales en el apoyo al sistema educativo”, indica Abel Saraiba, psicólogo, coordinador adjunto y del Servicio de Atención Psicológica de Cecodap. 

Aunque
las cifras oficiales y de organizaciones civiles apunta a una
desconexión de dos tercios de la población, es posible interpretar la
preferencia del Internet sobre otros métodos de la mano de un componente
aspiracional. El informe acota que “posiblemente la mayoría de las
familias reconocen en Internet la mejor herramienta para desarrollar
procesos de educación a distancia, por lo que ese porcentaje no es
sinónimo de acceso”.

Resulta llamativo para los investigadores que
la segunda opción en preferencia sean las guías impresas con un 7,5%,
una preferencia por encima de medios de comunicación tradicionales como
la radio y la televisión.

“Lo anterior no quiere decir que el
medio sea inadecuado o no pueda emplearse, sino que actualmente la
oferta de contenidos y la calidad de los mismos no responde a las
necesidades de la población de niños, niñas y adolescentes de Venezuela”, señala el informe.

Nivel de conectividad

En
lo relativo al acceso, el informe de Cecodap toma como referencia los
datos de la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel). El ente
publicó en septiembre su reporte de 2019 el cual indica que solamente 32
de cada 100 hogares tiene acceso a internet residencial. Destaca que
79,97% de los usuarios de internet acceden a través del consumo de datos
celulares.

También se contrasta la información de Conatel,
organismo del Estado, con la de la firma Consultores 21. Señala que en
su reporte Acceso a medios en Venezuela, de marzo 2020,  se indica que
el acceso a internet se reduce a 38% de los hogares, y que solamente 56%
de las personas cuentan con teléfonos inteligentes.

Otra fuente
para sustentar la hipótesis de la desconexión del venezolano es el
Observatorio Venezolano de Servicios Públicos. En  septiembre 2020,
afirmó que 34% de los hogares tiene acceso a internet.

“No poder
acceder a la educación a distancia supone que la mayoría de los niños,
niñas y adolescentes del país vean vulnerado su derecho a la educación y
por consiguiente en mayor riesgo frente a las condiciones estructurales
de la pobreza en Venezuela y sus efectos concurrentes ligados a la
violencia», se aclara el estudio de Cecodap.

Regreso a clases en pandemia

Clases presenciales en octubre, 83% de los participantes en el estudio manifiestan no estar de acuerdo con el reinicio de las clases en el mes de octubre de forma presencial o semipresencial. 

Para
los estratos socioeconómicos más bajos, la elección de no regresar a
las aulas es mucho mayor. Al dividir la preferencia por zonas
geográficas, el estudio arrojó que solo en la región capital el apoyo a
la presencialidad aumenta.

“En la actualidad los centros educativos no se encontrarían en condiciones para realizar actividades bajo modalidad presencial o semipresencial. Esta valoración resulta consistente en los diversos estratos sociales identificados y zona geográfica. Destacando inclusive en regiones como la capital o centro occidental puntuaciones de 100% respecto a la falta de condiciones para el reinicio de las actividades” explica el nuevo estudio de Cecodap.

¿Qué hacer en el próximo año escolar?

78%
de los padres, madres o cuidadores participantes del estudio indica que
debe utilizarse el inicio del año escolar 2020 – 2021 para reforzar y
nivelar los contenidos impartidos en el año previo. 

Para las familias de los estratos  socioeconómicos C y D el nuevo periodo académico debe usarse para el refuerzo de los contenidos que pudieron verse afectados o no suficientemente consolidados en el período anterior. Las respuestas en favor a esta opción alcanzaron en estos  94,1% y 80,6%, respectivamente.

Por esta razón, entre las recomendaciones de
Cecodap se encuentra la adaptación curricular para una educación a
distancia y adaptada a un contexto de emergencia. En este ajuste, la
organización aclara que se deben priorizar contenidos sobre la salud,
auto cuidado, salud y salud mental y el fortalecimiento de habilidades
sociales como la empatía, el respeto, y no discriminación, entre otros.

“Es
determinante visibilizar el reconocimiento que hacen las familias de la
necesidad de apoyar en la consolidación de las competencias que
pudieron verse afectadas en el año escolar precedente”, se lee en el
informe.

Apoyo psicosocial en la escuela

«Observamos con
preocupación que frente a un contexto que amenaza de forma tan explícita
la salud mental, los centros educativos presentan marcadas dificultades
para ofrecer apoyo psicosocial. Encontramos que solamente 11%  de los
pacientes reporta haber recibido algún tipo de acompañamiento
psicológico durante este período de cuarentena», apunta la encuesta
realizada.

Al hacer una revisión por regiones del país, se observó
que existe una menor disponibilidad del apoyo en la salud mental en las
regiones central, centro occidental y de los llanos del país. Allí
observan los menores niveles de atención reportada 2,9%, 5,3% y 5%,
respectivamente.

En la región capital es donde se observa una mayor proporción de apoyo psicosocial en el contexto escolar, que alcanza 18,5%. Sin embargo, dicho porcentaje se hace insuficiente respecto a la escala de las demandas existentes por parte de la población de niños, niñas, adolescentes y sus familias, revela el informe de Cecodap.

Con información de El Impulso