Caracas vuelve a ser el escenario de la protesta de gremios contra el instructivo Onapre
En horas de la mañana de este jueves 21 de julio, trabajadores del sector público y de varios gremios, junto a jubilados y pensionados, volvieron a las calles de Caracas una vez más para protestar por la eliminación del instructivo Onapre y mejores reivindicaciones salariales. Esta vez con destino a la sede de la Defensoría del Pueblo, ubicada en la avenida Urdaneta.
Un piquete de la Policía Nacional Bolivariana se situó en un punto de la mencionada arteria vial para impedir el tránsito de la protesta, mientras que simpatizantes del oficialismo estuvieron buscando generar caos en la marcha. A pesar de eso, realizaron la actividad.
Por eso, los manifestantes hicieron una parada en la sede del Ministerio Público en la avenida México donde, con pancartas y cantando el Himno Nacional, llevaron a cabo su protesta pacífica en contra del instructivo Onapre porque consideran que se desconoce los derechos que están consagrados en la Constitución y las contrataciones colectivas, como subrayó Provea.
De igual forma, manifiestan para exigir la libertad de los luchadores detenidos -los integrantes de Bandera Roja- y por el cese de las persecuciones.
Uno de los manifestantes, que es enfermero que labora en el Hospital Universitario de Caracas, advierte que en cada quincena están cobrando menos dinero y exige que respeten sus derechos. Dijo que «hacen milagros» para llevar pan para la casa, ya que debe decidir si compra comida o medicinas, mientras que no tiene con qué comprar zapatos.
«Ya basta que nos estén matando de hambre», dijo enseñando los zapatos rotos mientras caminaba descalzo por la vía.
La presidenta del Colegio de Médicos del Distrito Capital, Ana Rosario Contreras, aseguró que no serán doblegados por su «grupo de choque» -haciendo referencia a los grupos armados conocidos como colectivos- y que no abandonarán las calles «porque gobierne quien gobierne, los derechos se defienden».
Hizo un llamado a la ciudadanía a unirse para que se respeten los derechos y se puedan cristalizar los cambios que requiere el país.
Por su parte, el presidente de la Asociación de Profesores Universitarios de la Universidad Central de Venezuela (Apucv), Víctior Márquez, denunció que los recursos que están entrando en el país lo invierten en adornos «cuando la gente está pasando trabajo», por lo que subrayó que ese dinero debe ser puesto en seguridad, salud, educación y las condiciones de vida.
«El gobierno invierte más en banderitas, papelitos, en un indio que parece más en una figura que da pena (…) por eso más que nunca la pelea es en la calle», enfatizó.
Carlos Salazar, miembro de la Colación Sindical Nacional, rechazó que se busque prohibir las manifestaciones y calificó al ministro del Trabajo, Francisco Torrealba, como un «pandillero de barrio» en vez de un árbitro, al igual que repudiaron la acción del mandatario, Nicolás Maduro, de querer reprimir las protestas, perseguir y encarcelar a los líderes sociales.
«No van a acallar la protesta de los trabajadores», advirtió.
Pedro Arturo Moreno, integrante de la Unión de Trabajadores Revolucionario, resaltó la necesidad de que el salario estén vinculados y acordes con la canasta básica, así como exigió que se respete la convención colectiva y pidió seguir adelante todos juntos, «sin distingo político».
Desde hace semanas, trabajadores públicos y de varios gremios han salido a las calles para protestar en contra de la salarización de los bonos y demás restricciones que el instructivo Onapre les hace a sus sueldos.
El viernes 15 de julio se conoció que la Sala Político Administrativa del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) admitió dos demandas que buscan anular el reciente instructivo de la Oficina Nacional de Presupuesto (Onapre).
Las demandas buscan anular este instructivo denominado «proceso de ajuste del sistema de remuneración de la administración pública, convenciones colectivas, tablas especiales y empresas estratégicas «.
Con información de TalCual