Caer, levantarse, aprender y seguir adelante

Es totalmente cierto, que la vida está llena de momentos en los cuales, se ponen a prueba nuestra fuerza e ímpetu, en lo que debemos demostrar que somos capaces de evolucionar; a pesar de las evidentes caídas que nos ocurra, con la seguridad en que siempre podemos aprender de cada una de ellas, levantarnos y seguir adelante con mayor lucidez.

Tenemos que estar claro, que caer está
permitido, pero levantarse, aprender y
seguir adelante, tiene que ser
obligatorio.
Uno de los ejemplos que personalmente cito en las tertulias, cuando me ha
tocado intervenir, vinculante a este tema, es que al salir de un lugar a otro
para llega a determinada hora, no obstante, al carro se le espicha un caucho,
no podemos quedarnos de brazos cruzados, preguntándonos: ¿Por qué a mí me
suceden esas cosas? No nada de eso, tenemos que sacar las herramientas, cambiar
el neumático, para volver a tomar carretera y llegar a nuestro destino.

Aquí cabe el ejemplo anterior; más aún, en
la crisis que estamos sobrellevando más del 90% de los venezolanos, donde incluso,
nos ha tocado comprar cauchos usados…Todos en algún momento hemos tenido un
contratiempo, el cual, debemos superar, aprender
de cada caída y seguir adelante
. Lo que no podemos permitir es, que nada ni
nadie, nos impida continuar.  

Es importante que aceptemos que en el
camino de nuestras vidas, hay muchos altibajos, nada es perfecto, pero según nuestras
perspectivas, tanto cuando se está arriba, como cuando se está abajo, todos
pueden ser aprendizajes y, en consecuencia, crecer como individuo o como
equipo. Hagamos de cada caída, momentos
de enseñanzas en la vida en la que
no sólo vamos a salir con mayor fortaleza, sino con nuevos conocimientos que
nos conducen a varios puntos de vista.

En mi muy humilde reflexión final,
concluyo que ciertamente, no somos todopoderosos, ni invulnerables y, mucho
menos, somos infinitos. Somos simples
finitos de a pié expuestos a todo en el camino de la vida
, en el cual vamos
a experimentar momentos alegres y tristes; éxitos y fracasos; Dios nos dará
personas a las que queremos mucho, como por ejemplo: hijos y nietos… pero también,
nos quitará otras, que hemos querido mucho, como por ejemplo: padres, hermanos
y amigos. Unas veces lo esperamos y otras veces nos agarra desprevenidos. Lo
importante no es caernos, sino aprender de la caída, levantarnos y seguir
adelante.

Para finalizar, caerse, levantarse nuevamente, aprender y seguir adelante, es una
de las mejores enseñanzas que podemos adquirir en el camino de nuestra vida y,
más aún, cuando nos encontramos en la recta final.

Gracias por haber leído el artículo, si le
gustó, ayúdeme a compartirlo con sus familiares y amigos.

¡Un abrazo lleno de bendiciones! ¡Hasta el
próximo miércoles, Dios mediante!

Por Fredis Villanueva.