Bolsonaro reitera a la ONU compromiso con venezolanos «desplazados por la dictadura»
El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, reiteró el martes en la 75
Asamblea General de las Naciones Unidas el apoyo de su gobierno a los
refugiados venezolanos que llegan al país para escapar de la crisis y de
«la dictadura» de Nicolás Maduro, y resaltó su respaldo a la agenda
global de derechos humanos.
Según La Voz de América,
el discurso de Bolsonaro siguió al del secretario general de la ONU,
Antonio Guterres, con lo que mantuvo la tradición establecida en la
década de 1940.
«Brasil se ha convertido en una referencia
internacional, teniendo en cuenta nuestro compromiso y entrega en el
apoyo a los refugiados venezolanos que llegan al país a través del
estado fronterizo de Roraima», expuso el mandatario el martes en su
discurso grabado de 15 minutos.
«La operación ‘Welcome’
(Bienvenidos), dirigido por el Ministerio brasileño de Defensa, ha
recibido a casi 400.000 venezolanos que se han visto desplazados a raíz
de profunda crisis económica y política alimentada por la dictadura
venezolana», dijo Bolsonaro.
El mandatario brasileño especificó
que «más de 4.000 miembros del Ejército han participado en los equipos
de tareas humanitarias y logísticas para dar la bienvenida y proteger a
las familias recién llegadas a la frontera».
También apuntó a
Venezuela al recordar el derrame petrolero que en agosto de 2019 afectó a
nueve estados de la costa noreste de Brasil.
«En 2019, Brasil fue
víctima de un derrame criminal de petróleo venezolano, vendido sin
control, que provocó serios daños al medio ambiente y a las actividades
de pesca y turismo», dijo Bolsonaro, a pesar de que en agosto la Marina
brasileña concluyó la primera fase de las investigaciones sin señalar
culpables ni el origen del derrame.
Refiriéndose a la pandemia de
nuevo coronavirus, Bolsonaro defendió su gestión y, con un tono similar
al usado al referirse a la cuestión ambiental, afirmó que «parte de la
prensa brasileña politizó el virus».
Brasil, con más de 137.000
muertos y 4,5 millones de casos, es el segundo país con más decesos
(detrás de Estados Unidos) y el tercero en número de contagios (detrás
de Estados Unidos e India).
El mandatario se opuso a las medidas de confinamiento decretadas por los gobernadores, alegando su impacto económico.
– Brasil, «víctima de desinformación sobre la Amazonía» –
Bolsonaro
afirmó que Brasil «es víctima de una de las más brutales campañas de
desinformación sobre la Amazonía y el Pantanal», dos regiones donde las
llamas y la deforestación provocan alarma mundial.
«La Amazonía
brasileña es riquísima. Eso explica el apoyo de instituciones
internacionales a esa campaña respaldada por intereses oscuros a la que
se unen asociaciones brasileñas, aprovechadoras y antipatrióticas, con
el objetivo de perjudicar al gobierno y al propio Brasil», declaró
Bolsonaro en un discurso virtual grabado, a raíz de la pandemia de
coronavirus.
El mandatario ultraderechista afirmó que la mayoría
de los incendios que devastan la selva amazónica y el Pantanal, el mayor
humedal de agua dulce del mundo, no tiene origen criminal y los
atribuyó a las quemadas que según él practican indígenas y pequeños
agricultores.
«Los incendios tienen lugar prácticamente en los
mismos lugares, en la parte este de la selva donde agricultores locales e
indígenas queman sus pequeños cultivos para sobrevivir, en áreas ya
desmatadas», aseguró.
Los ambientalistas y defensores de derechos
humanos, que consideran que los indígenas son víctimas de incendios
provocados por madereros, grandes agricultores y criadores de ganado, no
hicieron esperar su respuesta.
Bolsonaro «negó la gravedad de la
destrucción ambiental, culpó a ‘pequeños agricultores e indígenas’ y
atacó el trabajo de las organizaciones ambientales», lamentó Camila
Asano, de la ONG Conectas Direitos Humanos.
El área deforestada en
la Amazonía brasileña entre enero y agosto fue de 6.086 km2, en baja
interanual de apenas 5% respecto a 2019, un año récord, según datos del
oficial Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE).
Los
focos de incendio en la mayor selva tropical del planeta desde enero
hasta el 21 de septiembre sumaban 71.673, un alza de 12% en comparación
con 2019.
Y los focos del Pantanal, afectado por la peor sequía en 47 años, totalizaban 16.119, un aumento de 185%.
«Al
arrasar la imagen internacional de Brasil tal como está arrasando
nuestros biomas, Bolsonaro demuestra que su patriotismo es de fachada»,
afirmó Marcio Astrini, secretario ejecutivo del Observatorio del Clima.
Según Astrini, Bolsonaro «denunció una colusión inexistente entre las oenegés y las potencias extranjeras contra el país, pero al negar la realidad y sin presentar ningún plan para los problemas que enfrentamos, es Bolsonaro quien amenaza nuestra economía».
Con información Banca y Negocios