Bloomberg: Acuerdos petroleros entre Venezuela y EE.UU. siguen envueltos en el secretismo

Los funcionarios venezolanos se mostraron plenamente enfocados en cerrar negocios durante su visita a Texas esta semana, donde negociaron acuerdos con ejecutivos estadounidenses interesados en el petróleo.

Por Bloomberg

“Estamos en el lugar correcto en este momento histórico”, afirmó ayer Jovanny Martínez, vicepresidente de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), durante un evento en Houston. Según explicó, el país está centrado en establecer contratos de participación “claros” con empresas extranjeras.

El impulso para que las compañías petroleras estadounidenses regresen a Venezuela comienza a mostrar señales de avance. La gigante de servicios petroleros SLB Ltd. y la productora independiente Hunt Oil Co. firmaron contratos con el Gobierno venezolano, mientras que otras empresas, entre ellas Pacific Coast Energy Co., han indicado recientemente que están cerca de concretar acuerdos.

Sin embargo, los detalles siguen siendo escasos y el proceso se mantiene marcado por la opacidad. No existe un proceso de licitación competitivo y las compañías negocian de manera bilateral con el Gobierno venezolano. Persisten además interrogantes sobre cómo serán redactados los contratos y qué organismos estarán encargados de hacerlos cumplir en caso de una disputa.

De cara a la próxima ronda de concesiones petroleras, Venezuela debería considerar un proceso que se realice “de manera pública”, con un calendario establecido y bajo “criterios definidos”, señaló Danny Jiménez, socio gerente de Selten Group, una firma de inversión.

Por ahora, esta falta de claridad no parece estar alejando a los inversionistas estadounidenses, muchos de los cuales hicieron su fortuna en la industria del petróleo de esquisto.

“Para nosotros, simplemente parecía que no se podía encontrar una situación mejor”, afirmó Blake London, quien fundó Formentera Partners junto al empresario petrolero texano Bryan Sheffield. “Las reservas disponibles en Estados Unidos están desapareciendo, la exploración internacional ha disminuido, las grandes petroleras no están enfocadas en ello. Desde nuestra perspectiva, es prácticamente el momento y el lugar perfectos para la oportunidad petrolera y gasífera de Venezuela”.

Aunque esta situación representa una oportunidad para el país, mantener el impulso podría requerir mayores garantías. El auge del petróleo de esquisto que comenzó en Estados Unidos a finales de la década de 2000 estuvo respaldado por un entorno jurídico y regulatorio predecible, con reglas claras sobre impuestos, regalías y acceso a las áreas de explotación.

Venezuela rara vez ha ofrecido ese nivel de certeza a los inversionistas y podría tomar en cuenta las lecciones de ese modelo.

“Con excepción de algunos breves períodos, Venezuela y sus inversionistas de la industria del petróleo y el gas han estado enfrentados durante casi un siglo”, afirmó Carlos Bellorin, vicepresidente ejecutivo de Welligence Energy Analytics. “Esta podría ser nuestra última oportunidad”.

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