Benigno Alarcón opinó que la negociación debe incluir a quienes posiblemente gobernarán Venezuela

El abogado y analista político Benigno Alarcón consideró este domingo que la mesa de negociación entre el chavismo y la oposición, encabezada por Dinorah Figuera, debe incluir a los sectores con mayor legitimidad política y posibilidades reales de gobernar en el futuro, al advertir que los acuerdos que se alcancen solo serán sostenibles si cuentan con el respaldo de quienes eventualmente asumirán el poder.

Durante una entrevista con la periodista Margarita Oropeza en el programa “Abriendo Puertas”, transmitido por Venevisión, Alarcón sostuvo que uno de los principales retos del proceso es garantizar que los actores con mayor respaldo ciudadano participen en las conversaciones, pues serán ellos quienes deban implementar los compromisos que se pacten.

“La mesa no puede desconectarse de quienes tienen la legitimidad y que posiblemente gobernarán en el futuro, porque al final del día los acuerdos que se generen en la mesa van a tener que ser adoptados por quien gobierne el día de mañana”, afirmó.

En ese sentido, señaló que habría sido importante que los sectores con mayores posibilidades de convertirse en gobierno formaran parte de la negociación desde el inicio, con el objetivo de que los acuerdos puedan mantenerse vigentes incluso después de un eventual cambio de gobierno tanto en Venezuela como en Estados Unidos.

Cronograma electoral será el tema más complejo
Alarcón también analizó los principales asuntos que, a su juicio, marcarán la agenda de la negociación. Consideró que la liberación de todos los presos políticos podría convertirse en una de las primeras medidas, debido a que representa un costo relativamente bajo para el chavismo y tendría un amplio respaldo nacional e internacional.

No obstante, advirtió que el punto más difícil será la definición de un cronograma electoral.

“El peligro principal para el gobierno está en el cronograma electoral, porque pone fecha de finalización a lo que hemos vivido durante 25 años. Esa es posiblemente la moneda más costosa para entregar y la que tratarán de alargar hasta el final”, expresó.

Asimismo, mencionó que otros temas fundamentales serán el retorno de los exiliados con garantías de no persecución, la reestructuración del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y la conformación de un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE), como parte del proceso de reinstitucionalización del país.

Tácticas dilatorias
El analista alertó que la negociación podría perder su propósito si la agenda termina enfocándose en asuntos que, aunque sean importantes, no representan el núcleo de la crisis política.

“Si la mesa la terminamos contaminando con problemas de electricidad, con temas de agua u otros asuntos, al final del día estamos jugando el juego del gobierno. Terminamos convirtiendo la negociación en una táctica dilatoria, para entretenernos por un tiempo, sin llegar al final a ninguna parte”, mencionó.

A su juicio, el objetivo de la negociación debe ser generar incentivos para que el oficialismo respete los acuerdos y facilitar una transición institucional que permita celebrar elecciones con garantías.

En ese contexto, estimó que, si durante este año se logra designar un nuevo CNE y se establece un cronograma electoral en los meses siguientes, Venezuela podría celebrar una elección presidencial durante el primer semestre del próximo año.

La Patilla