BCV diseña plan para contener el desplome del bolívar

La semana pasada el directorio del Banco Central de Venezuela (BCV) se reunió con representantes de la banca para explicar las medidas con las que intentará contener el colapso del bolívar que se tradujo en el encarecimiento del dólar, la disparada de los precios y el declive de las ventas.

El primer paso consiste en un inesperado incremento de la oferta de dólares a fin de acabar con el atraso en el desembolso de las divisas y tratar de calmar las expectativas sobre una constante depreciación de la moneda.

A partir del tercer trimestre del año pasado las sanciones a la banca rusa entorpecieron el flujo de dólares que recibe el gobierno por la venta de petróleo en Asia. Esto se tradujo en un retraso en la entrega de los dólares en el mercado oficial: las empresas pagaban por las divisas, pero las recibían tres o cuatro semanas más tarde.

Normalmente el Banco Central coloca en el mercado alrededor de 50 millones de dólares a la semana y en las últimas dos semanas desembolsó 310 millones con los que logró satisfacer la demanda, detener el encarecimiento del dólar y acabar con el atraso.

El representante de una entidad financiera, quien acudió a la reunión con el directorio del Banco Central, explica que además el plan contempla mantener la oferta de dólares en un rango de 250 a 300 millones al mes y no desbocar la emisión de bolívares.

En este sentido la idea es que al menos la mitad del gasto del sector público se financie con la recaudación de impuestos, algo que se traduciría en una relativa dosificación en la cantidad de bolívares que emite el Banco Central para financiar al gobierno.

Los venezolanos perdieron la confianza en la moneda y tan pronto el gobierno inyecta bolívares para pagar salarios o deudas con sus proveedores, inmediatamente aumenta la demanda de divisas y se encarece el dólar. Como los comercios y las empresas calculan sus costos en dólares rápidamente hay un efecto en la mayoría de los precios.

La urgencia del gobierno por tratar de ganar credibilidad es clara: hace cinco meses los venezolanos compraban un dólar con ocho bolívares y hoy necesitan 24,3 bolívares; de acuerdo al Observatorio Venezolano de Finanzas, la inflación acumula un salto de 166% en los últimos cuatro meses y Ecoanalítica señala que las ventas se contrajeron 17,5% en enero de este año respecto a enero de 2022.

Eduardo Fortuny, director de la consultora Dinámica, considera que las autoridades buscan “dejar en claro cuál es el camino que tratará de seguir el gobierno: estos son los dólares que tengo, este es el financiamiento monetario que voy a utilizar. Si el signaling le funciona baja la aversión al riesgo; es una herramienta política importante”.

El Banco Central indica que las reservas suman 9 mil 425 millones de dólares al cierre del 25 de febrero, pero esta cifra incluye 5 mil 189 millones de dólares en derechos de giro, que no puede utilizar porque el Fondo Monetario Internacional no reconoce al gobierno de Nicolás Maduro y 31 toneladas de oro bloqueadas por el Banco de Inglaterra.

El resultado es que el monto disponible es de 2 mil 500 millones de dólares que en su mayoría son el valor de las pocas barras de oro que permanecen en las bóvedas del Banco Central. La porción en efectivo no supera los 600 millones de dólares.

Pedro Palma, miembro de la Academia de Ciencias Económicas, indica que la tendencia del dólar seguirá siendo al alza: “No veo la posibilidad de una normalización. El nivel de las reservas internacionales es muy bajo y nadie quiere mantener bolívares porque la inflación es muy alta y el valor de los bolívares desaparece de la noche a la mañana”.

Con información de RunRunes