Bayern de Múnich le gana la pulseada al Chelsea con doblete de Kane
Harry Kane, viejo conocido del Chelsea, devolvió a los ‘Blues’ a la tierra, demostrándoles que la Champions League es más complicada que el Mundial de Clubes y los derrotó con un doblete para el 3-1 final del Bayern Múnich en la jornada inaugural de la competición.
El delantero inglés, el mayor goleador de su país en la Champions desde este miércoles superando a David Beckham, contribuyó al triunfo de su equipo contra un Chelsea que pagó la falta de intensidad en los goles y al que ni los paradones de Robert Sánchez consiguieron salvar.
Los de Enzo Maresca pecaron de novatos en el 1-0, en una jugada que llevó el sello del árbitro español José María Sánchez Martínez por lo surrealista de la situación.
En una falta a 35 metros de la portería, Kimmich sacó por raso y la pelota rebotó en el colegiado, por lo que este mandó que se repitiera el saque pero en movimiento.
El Chelsea había sido mejor en esos primeros veinte minutos, pero esto es la Champions y un pequeño despiste te manda a la lona.
No hubo dudas del derribo del ecuatoriano y Kane, desde el punto de penalti, aumentó la ventaja para los bávaros y su precisión milimétrica desde los once metros. Ha marcado 24 de 25 penaltis con el Bayern.
Parecía esto listo para sentencia, sobre todo cuando Olise encaró en la frontal, con un compañero abierto a su izquierda. Sin embargo, el ex del Crystal Palace se resbaló, el Chelsea salió al contraataque y Cole Palmer, quién si no, revivió a los ‘Blues’.
Pese a que el juego y la inercia favorecían un impulso del Chelsea, el descanso enfrió el partido y permitió al Bayer reamarse y dominar en la segunda parte.
El extremo galo remató en el punto de penalti con todo la portería abierta, pero el portero español sacó una mano prodigiosa para mantener a su equipo vivo.
Por eso le dolió tanto al murciano la forma en la que llegó el 3-1. Jugó un pase desde atrás, les robaron la pelota y Kane aprovechó que no estaba bien perfilado de cara al arco para acomodar la pelota junto a un palo.
En el ocaso del partido, Andrey Santos se inventó un pase magistral para que Palmer la rozara en una gran definición contra Manuel Neuer, pero el tanto, el broche al partido, fue anulado por fuera de juego tras revisión del VAR.
Ahora sí, final y toque de atención a un Chelsea que aún vivía con el dulce regusto de lo ocurrido en Estados Unidos hace dos meses cuando, contra todo pronóstico, se coronaron en el Mundial de Clubes, y que ya se da cuenta que esta Champions League no tiene nada que ver con aquel torneo de verano.
EFE
Con información de Versión Final