Apuntes para el olvido, por Ana Cristina Chávez
1. Inició el mes de febrero y las parejas se preparan para celebrar el Día del amor y la amistad, una fecha para recordar a los buenos amores pero también para olvidar a los malos. Cada quien tiene su técnica para ejercer el despecho, y lo respeto. Ahogas las penas en alcohol, te buscas otro clavo, te vas de viaje, te emperifollas, reduces kilos o los aumentas, quemas las cartas que te dieron o te sientas a escribir unas nuevas. Independientemente de lo que decidas hacer, lo importante es el exorcismo de los sentimientos, tan dolarizados en la Venezuela actual.
Pero a veces no tienes en quien pensar y te inventas escenas, solo para aflorar palabras que tienes atravesadas en el pecho, a imagen y semejanza de las emociones, sus desmemorias y el sinsentido.
2. Caparazón en el corazón, no edifica un sentimiento.
En la demolición del alma soy la primera víctima.
Tarde me doy cuenta, no hay vuelta atrás, ya decidió por mí.
Derrotada estoy en silencio,
sin derecho a reclamar.
Me diluyo entre ruinas,
en un cúmulo de escombros.
Anda, busca una pala,
la retroexcavadora, un camión volteo, pero recoge los restos.
O paga jornada doble, horas extras,
cesta ticket, bono de productividad.
Hazlo si es necesario.
Reconstrúyeme, junta los pedazos, pero si es imposible,
declárame en quiebra, pérdida total,
anuncia que las ganancias se esfumaron,
que desapareció la plusvalía.
Si mi cuerpo fue tu templo alguna vez, ,
clausúrame, prohíbe el paso.
O mejor,
reconoce que soy mercancía en oferta con defecto de fábrica.