Andrés Caleca: el Gobierno ha pateado el derecho al voto con apoyo de algunos opositores

En la mesa nacional de negociación se busca un acuerdo para nombrar
una nueva directiva del Consejo Nacional Electoral que genere mayor
confianza a los venezolanos tras las cuestionadas actuaciones del
organismo en los últimos procesos comiciales; la Asamblea Nacional, de
mayoría opositora, comenzó los trámites para conformar el comité de
postulaciones electorales, y paralelamente, el mandatario Nicolás Maduro
anunció que el próximo martes presentaría una propuesta para que el
Parlamento “salga” del desacato en el que la declaró el Tribunal Supremo
de Justicia (TSJ) y así se pueda avanzar hacia un acuerdo para  escoger
a los nuevos rectores.

Sin embargo, a pesar de estos gestos, las posibilidades de un acuerdo
político que abra camino a la conformación de un nuevo CNE que conduzca
a un proceso electoral en Venezuela que destranque el juego que
mantiene al país en una profunda crisis política y social, lucen
escasas, dadas las posiciones extremas que mantienen los bandos en
disputa. Para el Ejecutivo, solo podrán hacerse unas elecciones de
diputados a la AN, para sus adversarios, el problema de Venezuela se
resuelve con una elección presidencial.

Andrés Caleca conoce el organismo electoral por dentro, presidió el
entonces Consejo Supremo Electoral en 1999 y fue parte de la directiva
por varios años. El asegura que el entorno político no está adecuado
para llegar a un acuerdo y que el esfuerzo de la mesa nacional de
negociación, aunque bueno, no es suficiente.

“Fíjate en qué situación estamos, el PSUV se reincorpora a la AN, lo
cual felicito, pero lo hace diciendo que la AN está en desacato. Te has
reincorporado a un organismo que no reconoces pero te das cuenta de la
fragilidad del argumento porque en el fondo no está resuelto el problema
político que es la dualidad que existe, cuando tenemos un presidente en
Miraflores y otro en la Asamblea Nacional, y hasta que el problema no
se resuelva, o se determine qué salida se le va a dar continuaremos en
la misma situación”, explicó.

Deslegitimados

Andrés Caleca resaltó que el peligro de que la AN no logre hacer la
designación de los rectores o, en caso que lo haga, que el TSJ invalide
los nombramientos por el “desacato”, entonces el máximo tribunal del
país, dominado por el chavismo, asumirá la designación, con lo que
tendremos nuevas caras en el organismo comicial, pero la misma
afiliación política, con lo que habría cambios pero para que todo
continúe como hasta ahora.

“Eso no resuelve nada, tal vez un trámite administrativo, como es que
tenemos que hacer unas elecciones el año que viene y tenemos unos
directores que están vencidos, pero independiente de eso, los rectores
están totalmente deslegitimados, no son capaces de organizar ninguna
elección medianamente creíble después de los desaguisados de 2017 y
2018. La gente no irá a votar. El problema de fondo, más allá de la
participación de los partidos o no, es que de la masa crítica del país
no está yendo a votar, la abstención está superando el 50% de la
población y eso es el fin de la democracia. La democracia se valida en
las elecciones”, indicó Andrés Caleca.

Destacó Andrés Caleca que, aunque Venezuela no ha tenido
históricamente un 100% de participación, ya que ha tenido un 20% de
abstención estructural, pero entre un 70 y 80% siempre acudió a votar,
legitimando el sistema político, por lo que actualmente se está
deslegitimando todo “porque la institución del voto perdió todo su
poder. Es el problema de fondo que tienen los dirigentes políticos y
deben resolverlo en el corto plazo”, aseguró.

– ¿Cuáles son las posibilidades de un acuerdo que conduzca hacia un proceso electoral?

– He venido sosteniendo en los últimos meses que es imprescindible
llegar a un acuerdo político de garantías políticas para todos los
sectores del país. Dentro de ese acuerdo está la designación de un nuevo
CNE, y las garantías electorales, pero no es solamente eso.
Previamente, o paralelamente se debe discutir un acuerdo de garantías
políticas para todos que cubra el antes del proceso electoral, las
condiciones durante el proceso, y el después. El antes consiste en de
qué CNE vamos a hablar, ya que los partidos políticos están
ilegalizados, y hay líderes políticos inhabilitados, en el exilio o en
una embajada, perseguidos, el durante tiene que ver con que no vamos a
hablar de un CNE o unas elecciones libres si no hay garantías de que el
gobierno no va a utilizar los recursos del Estado para la campaña, no se
va a perseguir a los candidatos durante la campaña, que se van a
mantener juntos todos para motivar a los votantes el día de la votación,
y no vaya a haber interferencia de milicianos o de la FAN durante el
proceso, etcétera, y el después es para proteger al que pierda.
Imagínate si pierde la oposición y entonces el Gobierno vuelve a las
andadas, a ilegalizar los partidos, a meter preso a todo el mundo; no
habremos hecho nada, o el caso al revés, que pierda el Gobierno y
entonces lo que venga es una persecución al chavismo, inhabilitación,
prisiones, cárcel a los dirigentes del chavismo. Este acuerdo político
general es previo.

-Tiene trancado el juego que la oposición quiere una elección
presidencial, pero el chavismo dice que solo puede haber comicios para
escoger diputados a la AN. ¿Cómo se destranca el juego?

– Estamos entrampados. Mientras no resolvamos ese problema no podrá
caminar el régimen. En la negociación de Barbados, como se ha ido
conociendo, la discusión fue avanzando y el Gobierno en la fase final
había empezado a aceptar la idea de que una solución al estancamiento
político del país era una elección presidencial, que considera un
adelanto de las de 2025 mientras que para la oposición sería una
repetición de las de 2018. Eso es retórica, pero lo importante es que el
Gobierno empezaba a reconocer que no puede gobernar. Este gobierno
tiene las manos atadas, no controla Pdvsa, no puede arreglar ni un
semáforo. Entonces se empezó a hablar de una elección presidencial que
yo considero destrabaría el juego, pero mientras no retomemos una
negociación de gran calado como esa, tal vez no la misma, a lo mejor
tendrá que ser con participación de los que están negociando en la Casa
Amarilla y el G4, pero una negociación de ese tipo debe hacerse en
Venezuela.

“Maduro dijo que iba a presentar un documento para
superar el desacato. Veremos qué propuesta es esa y veremos la reacción
mayoritaria de la AN, pero la solución debe ser política que a mi juicio
se traducirá en unas elecciones generales en el país”, añadió Andrés
Caleca.

Equivocaciones

-Aunque sea preferible la presidencial, si se logran
garantías de auditorías del proceso, participación de los partidos y de
los dirigentes inhabilitados, ¿serían descartables unas parlamentarias?

-Las parlamentarias son obligadas. La Constitución establece que el 5
de enero de 2021 esta AN termina este período y por consiguiente en
2020 toca renovarla, así que esas elecciones van de todas todas; sin
acuerdo o con acuerdo, con este CNE o con uno renovado. La oposición
tiene allí un dilema que tiene que resolver sobre la marcha, y el
Gobierno lo sabe y por eso presiona para llegar a un acuerdo ahorita
para ese Consejo Electoral, porque si la oposición comete ese gravísimo
error de abstenerse y regalar la AN como lo hizo en 2005, es
definitivamente entregarle el último vestigio de institucionalidad
democrática a un Gobierno que tiene obviamente una vocación autoritaria.
Es hacerle el mandado.

En opinión de Andrés Caleca la oposición se ha equivocado mucho, a su
juicio lo hizo en el paro petrolero de 2003 y en 2005 al retirarse de
la elección parlamentaria. “Ahí fue donde se creó el TSJ (actual), se
nombró el CNE, se modificaron las leyes a favor todas del Gobierno.
¿Vamos a repetir ese error ahora? Tiene que resolver ese problema
independientemente de lo demás”, apuntó.

-En cuanto a la directiva del CNE, anteriormente era con
representación de los partidos. ¿Es preferible esa conformación o la de
un esquema 2-2-1 (gobierno, oposición e independiente) del directorio
como se ha planteado?

– En la historia de Venezuela lo hemos hecho de las distintas formas.
El viejo Consejo Supremo Electoral lo conformaban con representantes de
los partidos y el único independiente era el presidente, que era el
punto de consenso o acuerdo. Después vino la Ley Electoral de 1997 que
fue la primera que habló de un Consejo Electoral independiente, que era
de siete personas, cambió el nombre a CNE y todas las personas eran
independiente, sin militancia partidista en los últimos siete años. Era
un híbrido, estábamos esos siete independientes pero los partidos
estaban allí con voz, pero sin voto.

“Después se aprobó la Constitución del 99 –continuó- que
estableció que la directiva debía estar conformada por cinco rectores
todos independientes. Desde el mismo día que entró en vigencia, el
primer día del mes de enero, se violó la Constitución con una
designación partidista, porque fueron representantes de los cinco
partidos en la AN. Se ha violado la Carta Magna y considero que
cualquiera sea el acuerdo debe ser respetando la Constitución. Antes
podías hacer cualquier cambio de la ley, pero ahora no es tan fácil,
habría que cambiar la Constitución, así que estamos obligados a
cumplirla, con cinco independientes, tres de ellos propuestos por la
sociedad civil, otro por el Poder Ciudadano y un quinto por las
universidades nacionales. La Constitución estableció estos detalles”,
indicó Andrés Caleca.

– Está el planteamiento de retomar la representación
proporcional de las minorías. Antes entraban al Parlamento diputados por
cociente de votos nacional y así podían incorporarse los grupos
minoritarios, ¿Debe retomarse ese esquema?

-Por supuesto. La Constitución establece que debe respetarse la
participación de las minorías políticas en las instituciones y la AN
absolutamente chavista de 2005, modificó la Ley Electoral violando la
Constitución y eliminó la representación de las minorías, lo hicieron
porque ellos eran mayoría absoluta en ese momento y creyeron. como
Hitler. que lo iban a ser por mil años. Ahora se dieron cuenta de que
cualquier elección más o menos libre los va a llevar a ser minoría y
regresan con ese tema.

-Fue un bumerang en 2015 (los chavistas) sacaron el 40% de
los votos y la oposición tuvo las dos terceras partes de los diputados

-Por culpa de ellos mismos, de la modificación de la ley que se hizo.
Se lo advertimos a algunos amigos en la AN en su momento, como en 1999,
les dijimos “no eliminen el financiamiento de los partidos políticos
por parte del Estado”. Algún día no estarán en el gobierno y van a
sufrir tremendamente no poder tener ese financiamiento, pero no se puede
hacer nada con la brutalidad de los demás. Aparece (el planteamiento de
las minorías) como muy generoso, “estamos proponiendo que regrese la
representación de las minorías”; mentira, se están protegiendo ellos
mismos.

Agujero negro

-En cuanto al tema técnico, ya no está Smartmatic, está
Exclé, se habla de máquinas que ya no funcionan bien. ¿Qué se debe hacer
con el sistema automatizado?

-El CNE por dentro es un agujero negro. Durante 20 años se estuvo
desmantelando una burocracia electoral que se había capacitado en
Venezuela, parecido a lo que pasó con Pdvsa, se despidió o jubiló a los
técnicos que había y fueron sustituidos por militantes del PSUV. Es una
seccional del partido lo que hay ahí. Una vez adentro te vas a encontrar
con infinidad de problemas, el primero de ellos es el Registro
Electoral. ¿Desde cuándo no se audita? ¿Es verdad que somos 22 millones
de votantes inscritos? ¿Quiénes están inscritos? El de la automatización
es gravísimo. Smartmatic se fue, era una empresa de maletín que se crea
para las elecciones venezolanas en la década del 2000. Nadie sabía de
dónde salió esa empresa, no se hizo ninguna licitación internacional, se
fue formando, fue creciendo y se tuvo que ir despavorida cuando (la
presidenta del CNE) Tibisay Lucena encabezó el fraude de las elecciones
de la Constituyente. Vino esta empresa argentina (Exclé) que nadie sabe
quiénes son, cómo está ese software, quién integra eso. ¿Se hará una
licitación internacional? ¿Hay tiempo para eso? Está el problema de la
diáspora en el exterior, dos millones de votantes en el exterior,
infinidad de problemas técnicos que se requieren para una elección
mínimamente confiable que deben hacerse con celeridad. Estimo que debe
llevar 10 meses de preparación a partir del nombramiento del CNE. Si se
hace hoy se estaría haciendo la elección en agosto o septiembre del año
que viene.

-¿Se están conculcando los derechos electorales de los
venezolanos? ¿Con todas estas trabas considera que es el Gobierno el
único responsable? ¿O es falla de la dirigencia política de no darle
credibilidad a las elecciones e ir por la vía abstencionista?

-Aquí ha fallado todo el mundo. La política abstencionista no tiene
ningún sentido cuando nace de unas posiciones supuestamente defensoras
de la democracia. Quienes proponen la abstención sabotean los procesos
electorales en todas partes del mundo son organizaciones armadas,
ilegales, por ejemplo, la guerrilla colombiana, que intentó sabotear
poniendo bombas en los centros de votación, o la guerrilla venezolana de
los años 60, que llamó a la abstención militante que amenazaba a la
gente para que no fuera a votar. Eso no tiene ni pies ni cabeza. Pero
también tiene culpa el Gobierno; quien ha pervertido realmente el
proceso electoral venezolano desde el mismo día de entrada en vigencia
de la Constitución ha sido este régimen, que comenzó con Chávez y
continúa con Maduro. Ni siquiera la dictadura perezjimenista cometió los
abusos, desaguisados, desastres que ha cometido el régimen chavista en
materia electoral.

Señaló Andrés Caleca que el gobierno de Nicolás Maduro no solo está
atropellando a los partidos de oposición sino los derechos electorales
de los venezolanos. “Cuando lees las condiciones de las Naciones Unidas,
de la Unión Interparlamentaria Mundial sobre lo que se considera unas
elecciones libres, hay tres cuerpos de derechos fundamentales, el de los
candidatos a los cuerpos, el de los que ocupan los cuerpos para ser
reelectos y el de los electores a poder sufragar libremente, ese derecho
ha sido pateado por el régimen chavista de una manera bestial y muchas
veces con la complicidad de sectores abstencionistas de la oposición.
Cuando propones la abstención como una salida estás pateando el derecho a
elegir que tienen los ciudadanos”.