América Latina, el corredor más lento del mundo en la carrera por los servicios modernos

Los servicios modernos, que corresponden a aquellas prestaciones suministradas digitalmente como los servicios informáticos, servicios financieros y servicios empresariales, han sido la categoría más dinámica del comercio internacional en la última década. Sin embargo, América Latina y el Caribe es todavía un jugador marginal en el comercio mundial de estos servicios modernos.

Mientras que el valor del comercio mundial de bienes aumentó apenas 2,4% por año en promedio entre 2010 y 2019, el de los servicios tradicionales (principalmente turismo y transporte) creció 4,2% anual, y el de los servicios modernos 6,2% anual, según datos  de la Organización Mundial del Comercio (OMC) citados por la Comisión Económica para América Latina (Cepal).

Dentro de esta última categoría, el comercio global de servicios de informática creció 9,1% anual, mientras que el flujo transfronterizo de datos se expandió más de 40% por año. Este flujo transfronterizo podría ser representativo de las tendencias del comercio en algunas nuevas categorías de servicios digitales aún poco medidas, como las redes sociales.

El gran dinamismo exhibido por el comercio de servicios modernos se debe principalmente a que la creciente digitalización ha hecho posible el suministro transfronterizo de una creciente gama de servicios (empresariales, legales, financieros, educativos, entre otros).

Los servicios modernos fueron la única categoría del comercio mundial cuyo valor no disminuyó en 2020 producto de la pandemia del covid-19, facilitando la continuidad de actividades como la educación, medicina y teletrabajo.

internet las nuevas competencias docentes para la educación híbrida

Así, en 2021 los servicios modernos representaron el 63% de las exportaciones mundiales de servicios, un salto de 10 puntos porcentuales respecto de su participación en 2019, previo a la pandemia. En junio de 2022, el Barómetro del comercio de servicios  de la OMC confirmó que el comercio de servicios modernos mantuvo su dinamismo en el primer trimestre de este año.

La región aún tiene una participación marginal en este comercio

La región representó menos del 2% de las exportaciones mundiales en 2021. Este débil desempeño contrasta con la fuerte especialización de los países de la región en el turismo (en el Caribe, América Central y México) o el transporte (por ejemplo, en Chile y Panamá).

Otros factores que influyen en este desempeño son una oferta limitada de profesionales y técnicos especializados, ciertas la falta de compromisos profundos en materia de servicios modernos en algunos acuerdos de integración regional y deficiencias en materia de políticas de largo plazo y coordinación público-privado para promover el sector.

Las exportaciones regionales de servicios modernos podrían acelerarse en el periodo pospandemia. Este dinamismo exportador regional se confirma para el primer trimestre de 2022 sobre la base de datos de CepalStat. También se impulsa el comercio de los servicios modernos desde los subesquemas de la región (Alianza del Pacífico, Comunidad Andina y Mercosur), como se analizó en dos webinars de la ALADI y CEPAL el 14 de septiembre y 4 de octubre pasado.

En el caso de Venezuela, mediáticamente llegó a ser conocida por tener la internet más lenta de la región y la segunda más ineficiente de la que tiene registro el SpeedTest Global Index, un portal que se dedica a medir la velocidad de las conexiones de los usuarios que utilizan este servicio. Desde 2019, cuando trascendió esta información, la situación ha mejorado y Venezuela ha escalado posiciones en lo que respecta a internet de banda ancha. Actualmente se ubica en el puesto 142 de los 182 que integran la lista con una conexión promedio de 11,10 Mb Sin embargo, el indicador no es del todo preciso.

En materia comercial, un gigantesco mercado informal y un aumento de billeteras digitales han caracterizado al negocio de compra-venta en línea en Venezuela durante 2022, según la Cámara de Comercio Electrónico (Cavecom-e). La aparición de portales que ofrecen servicio de logística también está formando un nicho importante en el sector, aunque estas y todo lo que implica esta industria tienen pendiente un mundo de regulaciones y formalización.

Cavecom-e calcula que la actividad del comercio electrónico en Venezuela aumentó 2.200% con respecto a 2021. De acuerdo a las proyecciones del gremio, el monto del consumo en las diferentes plataformas de venta tiene un promedio de entre 25 y 30 dólares.

Este gremio ha alertado que una migración importante de las transacciones comerciales en Venezuela ha migrado a la informalidad a raíz de que no existen mecanismos para facturar las compras por internet. Según las estimaciones de la cámara, hasta un 80% del comercio electrónico podría estar operando «aguas abajo», sin cumplir con regulaciones ni aportar al fisco nacional, lo que resulta contraproducente para el desarrollo del país.

31 objetivos a cumplir para el 2024

A 17 años de haberse acordado el primer plan de acción sobre la sociedad de la información para la región, entre el 16 y 18 de noviembre pasado se realizó en Montevideo (Uruguay) la Octava Conferencia Ministerial sobre la Sociedad de la Información de América Latina y el Caribe organizado por la Cepal. Allí se discutió la importancia de la digitalización para diseñar e implementar políticas públicas centradas en las personas y como camino para el desarrollo sostenible de la subregión.

José Manuel Salazar-Xirinachs, secretario ejecutivo de la Cepal

Los delegados aprobaron la Agenda Digital para América Latina y el Caribe (eLAC2024) que establece un conjunto de prioridades de política y acciones a nivel regional para los próximos dos años, que suman 31 objetivos.

«La pandemia aceleró la digitalización y puso de manifiesto el importante rol de las telecomunicaciones para la actividad económica. Sin embargo, también exhibió y profundizó las diferencias y las vulnerabilidades de este proceso. En este contexto, América Latina y el Caribe debe aplicar un conjunto de políticas que tengan como finalidad reducir la brecha digital y promover la innovación y el desarrollo tecnológico», se lee en el informe final.

La primera de las prioridades de la Agenda Digital «se relaciona con el impulso para una digitalización universal e inclusiva y está vinculado principalmente con la infraestructura, la conectividad, el desarrollo de habilidades y competencias».

Con información de TalCual