A tres meses de los terremotos, persisten carencias de servicios en Venezuela
Tres meses después de los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron siete estados de Venezuela el pasado 24 de junio, numerosas familias continúan sin acceso pleno a servicios esenciales, especialmente agua potable, seguridad alimentaria y refugio temporal.
La situación también afecta a niñas, niños y adolescentes, que enfrentan necesidades de protección, atención psicosocial y continuidad educativa, según un balance divulgado por World Vision Venezuela.
La organización informó que desde los terremotos ha prestado asistencia a 130.321 personas pertenecientes a 27.809 hogares. Entre los beneficiarios se encuentran 38.663 niñas, niños y adolescentes.
La respuesta se ha desarrollado en distintas áreas de servicios, entre ellas protección, agua, saneamiento e higiene, nutrición y seguridad alimentaria. World Vision también habilitó más de 20 Espacios Amigables para la Niñez destinados a ofrecer acompañamiento psicosocial y actividades a los menores afectados.
«A tres meses de los devastadores terremotos, reafirmamos nuestro compromiso inquebrantable de permanecer al lado de las familias y la niñez más vulnerable», señaló Maribel Prada, gerente país de World Vision Venezuela. Prada aseguró que, pese a la asistencia proporcionada durante los últimos tres meses, continúan existiendo importantes necesidades entre la población.
«Tras brindar asistencia multisectorial a más de 130.000 personas, reconocemos que los desafíos persisten, agudizados por la volatilidad climática. Mantener la protección de cada niña y niño como el centro de nuestra respuesta es fundamental para resguardar su salud, dignidad y bienestar», agregó.
El problema del agua
Las dificultades son particularmente visibles en comunidades afectadas y campamentos transitorios de La Guaira, Miranda y el Distrito Capital. A las consecuencias de los terremotos se han sumado episodios de calor y lluvias intensas y repentinas. World Vision advierte que estas condiciones incrementan el riesgo de deshidratación y enfermedades gastrointestinales, especialmente entre niñas, niños y adolescentes.
El acceso a agua apta para el consumo continúa siendo uno de los problemas de servicios en algunas de estas comunidades. «En mi comunidad estamos agradecidos con World Vision por la jornada de hoy. Nos suministraron agua y kits de aseo para quienes más lo necesitan», explicó Bringer Figueroa, líder comunitaria de La Guaira.
Figueroa indicó que en su comunidad viven 640 personas, entre ellas 131 niños y 74 adultos mayores, y advirtió sobre las condiciones del servicio disponible. «El agua que nos llega por tuberías no está apta para el consumo humano, y estas jornadas son muy necesarias», afirmó.
Ante esta situación, World Vision prevé mantener la distribución de agua potable en refugios y otros puntos donde existen mayores necesidades. También plantea incorporar mecanismos de adaptación frente a lluvias torrenciales y episodios de altas temperaturas durante las jornadas comunitarias.
Educación y atención a los niños
La situación de la infancia constituye otro de los focos de la respuesta tres meses después de los terremotos. Además de los más de 20 Espacios Amigables para la Niñez habilitados para brindar contención psicosocial, la organización anunció que continuará desarrollando actividades lúdicas y formativas dirigidas a los menores.
World Vision también trabaja en la formulación de un componente de Educación en Emergencias con el objetivo de contribuir a que las niñas y niños afectados permanezcan vinculados a su proceso educativo.
La organización está presente en Venezuela desde 2019 y cuenta con la red Esperanza Sin Fronteras, integrada por más de 2.000 voluntarios procedentes de comunidades de fe que participan en la respuesta humanitaria en el país.
TalCual