496 años

Douglas Játem Villa

1492 y 1527 son dos fechas registradas  en la historia universal, sobre todo en un momento en el cual los viajes de Colòn y otros navegante llevaron al mundo más  allá de Europa y Asia, constituyendo de esa manera un hecho trascendental para la humanidad, la cual debe registrarlas de esa manera.

Era un mundo en el cual el hombre tenía que esperar aún unos 250 años para empezar su tránsito humano, dejando atrás una condición de sumisión ante el monarca.  Dentro de este panorama se debe mantener presente el 26 de julio de 1527, fecha de la fundación de la ciudad de Coro,  Raiz de Venezuela y capital de nuestro estado Falcòn.

Desde entonces han transcurrido 496 años durante los cuales el pueblo de Coro fundó, construyò y desarrollò su “casa”. De entrada, no es difícil apreciar que los 496 años de existencia, la mitad de la vida de Coro,  en  un universo en el cual la ciencia,  la  tecnologìa, el arte, en fin el progreso  de la humanidad, la revolucionó de forma extraordinaria poniendo a prueba su capacidad para  progresar, significan que la ciudad ha cumplido con su trabajo, con su función, con su misión, y que  por lo tanto merece ser felicitada, merece ser  honrada.

Así se entra en un terreno dentro del cual los  venezolanos, los de la “política”, o politiquerìa,  a lo largo del tiempo, hemos sido pésimos celebradores, y no reconocemos,  ni respetamos,  que a la hora de  felicitar y celebrar, es imperioso respetar  a quièn se celebra y còmo se le celebra.

Por mi parte, a la hora de celebrar este aniverario 496 , celebro a la ciudad de  Coro, y  lo celebro rindiéndole honor al  protagonista, la gente de Coro,  los corianos.   Si se quiere, quizás como debería ser, se cuenta con mucho más  de un coriano, o una coriana, a quien reconocerle y agradecerle  méritos, y que  le aporte brillo a la ciudad.