245 aniversario del natalicio de Bartolomé Salom fue recordado en Puerto Cabello
Con una ofrenda floral ante la estatua del héroe, en la plaza que en su honor existe en su ciudad natal y una disertación del presidente del capítulo Carabobo de la Academia Nacional de la Historia, José Alfredo Sabatino Pizzolante, fue conmemorado este 24 de agosto en Puerto Cabello, el aniversario 245 del natalicio del general Bartolomé Salom.
La actividad fue organizada por el Comité Deportivo y Cultural del Barrio Bartolomé Salóm, que preside el dirigente comunitario Delio Medina, cuyos miembros mantienen acciones para preservar el legado del prócer nacido en Puerto Cabello.
Durante su disertación, el doctor José «Pepe Sabatino afirmó que Bartolomé Salom fue un héroe que eligió la honradez antes que la gloria. Recordar a Bartolomé Salom es recordar a uno de los hijos más ilustres que dio Puerto Cabello al proceso emancipador de Venezuela y de Sudamérica.
Su figura, tantas veces relegada a la sombra de próceres más rimbombantes, merece hoy un lugar destacado en la memoria colectiva, no sólo por la gesta militar que protagonizó en El Callao, Perú, sino también por su vida posterior, ejemplo inusual de humildad y desprendimiento en una época en la que tantos héroes buscaron
recompensa, poder o influencia, refirió el orador.
Recordó que el general Salom participó en múltiples escenarios: en la Campana Admirable, en la defensa de
Cartagena en 1815, se une a Bolívar en la expedición de los Cayos, en la batalla
de Carabobo.
Su trayectoria, sin embargo, resulta aún más admirable al conocer sus futuras
andanzas. Tras sus 20 años de servicio, que lo llevaron a organizar la hacienda
pública de la Provincia de Carabobo (1828-1829) y a ser comandante e intendente
del departamento de Maturín, diecinueve batallas y una carrera que lo convirtió en
héroe del Perú y de Venezuela, Salom optó por retirarse a su tierra natal y vivir en la modestia de San Esteban.
Pudo haber ocupado altas magistraturas, pero las rehuyó. Su vida se convirtió en una silenciosa protesta contra la corrupción y el caudillismo que degradaban la República naciente.
Pobre y honrado
Pepe Sabatino destacó que Salom murió en 1863 en la pobreza, al punto de que su sepelio debió ser costeado por la municipalidad.
«Un héroe que entregó todo a la patria y nada pidió a cambio. Esa pobreza final, lejos de disminuir su figura, la enaltece. Lo distingue como un prócer que nunca se sirvió de sus glorias para obtener privilegios, que eligió vivir y morir como un ciudadano común, en la misma ciudad que lo vio nacer».
«En Puerto Cabello, su memoria fue tardíamente rescatada. En 1909, sus restos fueron trasladados al Panteón Nacional como reconocimiento a su trayectoria y solo a inicios del siglo XX se le levantó una estatua en la plaza que lleva su nombre, y que desde 1854 había sido designada Plaza Salom, como homenaje de
la Diputación Provincial de Carabobo a su gesta en el Callao.»
Salom encarna así un modelo de militar que contrasta con la tradición de caudillos que marcaron el siglo XIX venezolano.
La lección
Hoy, al evocarlo en este 245 aniversario de su natalicio, no basta con relatar sus batallas ni su victoria en El Callao. La verdadera lección que nos lega es su modo de concebir la vida publica, esto es, al servicio a la patria sin esperar otra recompensa que la satisfacción del deber cumplido.
Su figura invita a preguntarnos qué significa el poder y para qué debe ejercerse. En Salom, el poder fue transitorio; la honradez, en cambio, fue permanente.
Bartolomé Salom encarna al militar digno, al militar que conoce sus deberes, pero también al militar que supo
retirarse a la vida civil sin mayores aspavientos. Ese es quizá su mayor legado, esto es, demostrar que se puede alcanzar la gloria sin mancharla con la ambición desmedida, concluyó Sabatino.
Olvido oficial
Luego de concluido el acto en la plaza Salom, fue inevitable la tertulia en torno a la figura de este héroe nacional y suramericano y surgió el tema de la casa donde vivió por años el general, ubicada en el pueblo de San Esteban, desde hace años abandonada a su suerte.
Incluso, es probable que a las autoridades municipales se les haya olvidado la efemérides del héroe porque, al menos que lo hayan homenajeado en otra plaza, en la plaza Salom no hubo este domingo actos oficiales.
En la plaza Bolívar había una actividad convocada por el Gobierno para que milicianos acudieran a registrarse en una especie de censo «por la defensa de la patria».
Francisco Chirinos
CNP 9966